Los fríos y en general las inclemencias meteorológicas aportadas por el invierno en forma de agua y nieve, provoca que estemos ansiosos de dejarnos acariciar por los rayos solares y sentir el calor que nos transmiten. La primera oportunidad que se presenta para ello es la de estas minivacaciones de Semana Santa que, además, son para todos: creyentes y no creyentes que ante la posibilidad de disfrutar unos días de ocio no dudan en sentirse iguales. Como tampoco hay discrepancias entre los políticos ... (ver texto completo)