Quien disfrutaba de esta
fuente era el tío Juan Antonio, el sacristán, que todos los
veranos antes de salir el sol se daba un
paseo por allí y llenaba un botijo de
agua fresca, pese a no ser tan "dulce" como el agua de otras
fuentes; y esto creo que lo sabrá el que dice ser su nieto Toñín (por cierto, creo que sólo fué él de nieto, las demás todas nietas, ¿No es cierto?.
Redero me encanta tu pseudónimo. El paraje del Redero se encuentra en el
rincón situado entre el cerro Cominillo y el Muro. Un
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