Día Internacional de la Democracia,
15 de septiembre

Mensaje del Secretario General de 2019

En lo esencial, la democracia es patrimonio de la gente. Estriba en la inclusión, la igualdad de trato y la participación, y es un elemento fundamental de la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos.

Sin embargo, este Día Internacional de la Democracia coincide con una época en que escasea la confianza y abunda la ansiedad.

Ve que no se resuelven los conflictos, que no se actúa ante ... (ver texto completo)
Día Internacional de la Democracia,
15 de septiembre

Portada

"En este Día Internacional de la Democracia insto a todos los Gobiernos a que respeten el derecho a una participación activa, sustantiva y significativa, y saludo a quienes procuran incansablemente que eso suceda." —Secretario General, António Guterres

La participación

El Día Internacional de la Democracia es una oportunidad para recordar que la democracia se ha de centrar en las personas. La democracia se basa en la inclusión, ... (ver texto completo)
El Almanaque Nº 7246 Domingo 15 de Septiembre de 2019

Día Internacional de la Democracia

Los valores de libertad y respeto por los derechos humanos y el principio de celebrar elecciones periódicas y genuinas mediante el sufragio universal son elementos esenciales de la democracia.

Día Internacional de la Democracia

El 8 de noviembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 62/7 decidió observar el 15 de septiembre Día Internacional de la Democracia. "El Día Internacional de la Democracia proporciona una oportunidad de examinar el estado de la democracia en el mundo. La democracia es tanto un proceso como una meta, y sólo con la plena participación y el apoyo de la comunidad internacional, los órganos nacionales de gobierno, la sociedad civil y los individuos puede el ideal de democracia tornarse en realidad para ser disfrutado por todos, en todos lados.
Los valores de libertad y respeto por los derechos humanos y el principio de Día Internacional de la Democracia

El Día Internacional de la Democracia proporciona una oportunidad de examinar el estado de la democracia en el mundo. La democracia es tanto un proceso como una meta, y sólo con la plena participación y el apoyo de la comunidad internacional, los órganos nacionales de gobierno, la sociedad civil y los individuos puede el ideal de democracia tornarse en realidad para ser disfrutado por todos, en todos lados.

Los valores de libertad y respeto por los derechos humanos y el principio de celebrar elecciones periódicas y genuinas mediante el sufragio universal son elementos esenciales de la democracia. A su vez, la democracia proporciona el medio natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos. Esos valores se han incorporado en la Declaración Universal de Derechos Humanos han sido elaborados aún más en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos Disponible en inglés que consagra una multitud de derechos políticos y libertades civiles en que se basan las democracias significativas.

La democracia en tiempos de tensión: soluciones para un mundo cambiante

El Día Internacional de la Democracia es una oportunidad para proponer e implementar nuevas formas de vigorizar la democracia y buscar respuestas a los desafíos sistémicos que enfrenta. Esto incluye abordar las desigualdades económicas y políticas, hacer que las democracias sean más inclusivas, atrayendo a los jóvenes y otros grupos marginados al sistema político, y haciendo que estas democracias sean más innovadoras en su respuesta a los desafíos emergentes, tales como la migración y el cambio climático.

"La voluntad del pueblo será la base de la autoridad del gobierno" es la frase de la Declaración Universal de derechos humanos (artículo 21.3) que ha inspirado la creación de la Constitución en todo el mundo y ha contribuido a la aceptación global de los valores y principios democráticos. Con el 70º aniversario de la Declaración Universal de derechos humanos que se celebra este año, este día ofrece una gran oportunidad para resaltar los valores de libertad y respeto de los derechos humanos, como elementos esenciales de la democracia, la cual proporciona un entorno natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos.
Reconociendo los lazos indivisibles entre las sociedades pacíficas y las instituciones eficaces, responsables e inclusivas, la Agenda 2030 para el Desarrollo incluye la democracia en su objetivo número 16 ... (ver texto completo)
“2005-09-15 19:52:39 ESPAñOLA ANTIGUA: Hace días escribí a modo de presentación (se borró) cómo es la Virgen de mi pueblo y como se celebran sus Fiestas. Como podrás ver es una imagen preciosa. Es la Virgen de la Cuesta, patrona de Alconchel de la Estrella. Su Fiesta se celebra los días 7, 8 y 9 de Mayo. El día 7 lo hacemos acompañados de nuestros PAISANOS y hermanos en la Virgen, LOS PEDROñEROS. Ellos llegan a Alconchel unas horas antes y se instalan en La Ermita, donde después rezarán, cantarán, ... (ver texto completo)
ORACIÓN

. Señor, Dios nuestro, que has querido salvar a los hombres por medio de tu Hijo muerto en la cruz, te pedimos, ya que nos has dado a conocer en la tierra la fuerza misteriosa de la Cruz de Cristo, que podamos alcanzar en el cielo los frutos de la redención. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.-
Es la ambigüedad del dolor. El que no sufre, queda inmaduro. El que lo acepta, se santifica. El que lo rechaza, se amarga y se rebela.
"No se va al cielo hoy ni de aquí a veinte años. Se va cuando se es pobre y se está crucificado" (León Bloy). "Sube a mi Cruz. Yo no he bajado de ella todavía" (El Señor a Juan de la Cruz). No tengamos miedo. La Cruz es un signo más, enriquece, no es un signo menos. El sufrir pasa, el haber sufrido -la madurez adquirida en el dolor- no pasa jamás. La Cruz son dos palos que se cruzan: si acomodamos nuestra voluntad a la de Dios, pesa menos. Si besamos la Cruz de Jesús, besemos la nuestra, astilla ... (ver texto completo)
Pero el discípulo no es de mejor condición que el maestro, dice Jesús. Y añade: "El que quiera venirse conmigo, que reniegue de sí mismo, que cargue con su cruz y me siga". Es fácil seguir a Jesús en Belén, en el Tabor. ¡Qué bien estamos aquí!, decía Pedro. En Getsemaní se duerme, y, luego le niega.
En toda su vida Jesús no hizo más que bajar: en la Encarnación, en Belén, en el destierro. Perseguido, humillado, condenado. Sólo sube para ir a la Cruz. Y en ella está elevado, como la serpiente en el desierto, para que le veamos mejor, para atraernos e infundirnos esperanza. Pues Jesús no nos salva desde fuera, como por arte de magia, sino compartiendo nuestros problemas. Jesús no está en la Cruz para adoctrinarnos olímpicamente, con palabras, sino para compartir nuestro dolor solidariamente.
Jesús, en plena juventud, es eliminado y lo acepta para abrirnos el paraíso con la fuerza de su bondad: "En plenitud de vida y de sendero dio el paso hacia la muerte porque El quiso. Mirad, de par en par, el paraíso, abierto por la fuerza de un Cordero" (Himno de Laudes).
Jesús no ha venido a suprimir el sufrimiento: el sufrimiento seguirá presente entre nosotros. Tampoco ha venido para explicarlo: seguirá siendo un misterio. Ha venido para acompañarlo con su presencia. En presencia del dolor y muerte de Jesús, el Santo, el Inocente, el Cordero de Dios, no podemos rebelarnos ante nuestro sufrimiento ni ante el sufrimiento de los inocentes, aunque siga siendo un tremendo misterio.
La Cruz es fruto de la libertad y amor de Jesús. No era necesaria. Jesús la ha querido para mostrarnos su amor y su solidaridad con el dolor humano. Para compartir nuestro dolor y hacerlo redentor.
Pero ahí está la Cruz, el escándalo de la Cruz, de San Pablo. Nosotros no hubiéramos introducido la Cruz. Pero los caminos de Dios son diferentes. Los apóstoles la rechazaban. Y nosotros también.
El cristianismo es un mensaje de amor. ¿Por qué entonces exaltar la Cruz? Además la Resurrección, más que la Cruz, da sentido a nuestra vida.
Años después, el rey Cosroes II de Persia, en el 614 invadió y conquistó Jerusalén y se llevó la Cruz poniéndola bajo los pies de su trono como signo de su desprecio por el cristianismo. Pero en el 628 el emperador Heraclio logró derrotarlo y recuperó la Cruz y la llevó de nuevo a Jerusalén el 14 de septiembre de ese mismo año. Para ello se realizó una ceremonia en la que la Cruz fue llevada en persona por el emperador a través de la ciudad. Desde entonces, ese día quedó señalado en los calendarios ... (ver texto completo)