Por otra parte, muchísima gente se ha acercado más a Dios y ha empezado a reflexionar. Millones seguimos la oración del Papa en la Plaza de San Pedro, no como espectáculo, sino como verdadera meditación y súplica al Señor y a la Virgen María. En mi pueblo, que es chiquitito y con pocos recursos tecnológicos, el domingo pasado se trasmitió, por Facebook, la Misa que celebré en el templo parroquial, con sólo siete fieles, pero se conectaron en vivo 1,732 personas, desde Estados Unidos, Ciudad de México, ... (ver texto completo)
Que se ha llegado a calificar como triunfo, como liberación, como modernidad, el que cada quien haga lo que quiera sin ningún control moral, es algo que merecería un escarmiento de parte de Dios, a ver si recapacitamos; pero afirmar que esta pandemia es castigo divino, sólo El nos lo podría revelar, o darnos señales claras de que El la mandó. ¿Quiénes somos nosotros para conocer a profundidad los designios de Dios, para atribuirle directamente a El lo que nos está pasando? Ni el Papa se atreve a ... (ver texto completo)
Que Dios nos puede castigar por tantos pecados de la humanidad, lo puede hacer. Que mereceríamos su castigo, es indudable. Que muchos se han olvidado de Dios y se han endiosado a sí mismos, es cierto. Que en la Biblia se narran castigos enviados por Dios, es verdad. Basta recordar el diluvio, la destrucción de Sodoma y Gomorra, las plagas de Egipto, las serpientes venenosas en el desierto contra los rebeldes israelitas, etc. Recuerdo que el primer obispo de Toluca, allá por el año 1952, decía frecuentemente: ... (ver texto completo)
Iglesia, Sociedad y Política
Voz de los Obispos

El Covid-19, ¿castigo de Dios?
Obispo Emérito de San Cristóbal de las Casas

Por: Mons. Felipe Arizmendi Esquivel | Fuente: Catholic. net

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No faltan quienes así lo consideran. Incluso un obispo, mayor de edad, que se ha distinguido por rechazar hasta las reformas conciliares, afirma que es un castigo divino, entre otros motivos, por dar la Comunión eucarística en la mano, y porque sigue calificando como idolatría el rito realizado en los ... (ver texto completo)
Sin moverse de Corinto, ejerció un fecundo apostolado epistolar que no conoció fronteras; el papel, la pluma y el mar Mediterráneo fueron sus cómplices generosos en la difusión de la fe.
La vida de este obispo griego —incansable articulista— terminó en el último tercio del siglo II.
Igualmente escribió carta a los fieles de Roma en tiempos del papa Sotero; en ella, elogia los notables gestos de caridad que tienen los romanos con los pobres y testifica su personal veneración a los Vicarios de Cristo.
Entre los miles que van vienen, de vez en cuando un cristiano se acerca, contacta, trae noticias y lleva nuevas a otro sitio del Imperio. ¡Cómo aprovechó Dionisio sus posibilidades! Porque resalta su condición de escritor. Que se tengan noticias, mandó cartas a los cristianos Lacedemonios, instruyéndoles en la fe y exhortándoles a la concordia y la paz; a los Atenienses, estimulándoles para que no decaiga su fe; a los cristianos de Nicomedia para impugnar muy eruditamente la herejía de Marción; a la iglesia de Creta a la que da pistas para que sus cristianos aprendan a descubrir la estrategia que emplean los herejes cuando difunden el error. En la carta que mandó al Ponto expone a los bautizados enseñanzas sobre las Sagradas Escrituras, les aclara la doctrina sobre la castidad y la grandeza del matrimonio; también los anima para que sean generosos con aquellos pecadores que, arrepentidos, quieran volver desde el pecado. ... (ver texto completo)
Y en este sentido tuvo mucho que ver Corinto, —junto al istmo y al golfo del mismo nombre— que en este tiempo es la ciudad más rica y próspera de Grecia, aunque no llega al prestigio intelectual de Atenas. Corinto es la sede de Dionisio; fue, no hace mucho, aquella iglesia que fundó Pablo con la predicación de los primeros tiempos y que luego atendió, vigiló sus pasos, guió su vida y alentó su caminar. Tiene una situación privilegiada: es una ciudad con dos puertos, un importante nudo de comunicaciones ... (ver texto completo)
Los discípulos -pocos para lo que es el mundo- se tratan mucho entre ellos, todo lo que pueden; traen y llevan noticias de unos y de otros; todos se encuentran inquietos, ocupados por la suerte del "misterio" y dispuestos siempre a darlo a conocer. Las dificultades para el contacto son muchas, lentas y hasta peligrosas algunas veces, pero por las vías van los carros y por los mares los veleros; lo que sirve a los hombres para la guerra, las conquistas, la cultura o el dinero, el cristiano lo usa ... (ver texto completo)
Posiblemente el obispo Dionisio pensaba que si se puede hacer el bien, es pecado no hacerlo. Todas las energías se aprovechan, porque son pocos los brazos, es extenso el campo de labranza... y corto el tiempo. Siendo la labor tan amplia, el estilo que impera es prestar atención espiritual a los fieles cristianos donde quiera que se encuentren sin sentirse coartado por el espacio; la jurisdicción territorial vino después. Él se siente responsable de todos porque todos sirven al mismo Señor y tienen ... (ver texto completo)
Dionisio fue un obispo que destaca por su celo apostólico y se aprecia en él la preocupación ordinaria de un hombre de gobierno. Rebasa los límites geográficos del terruño en donde viven sus fieles y se vuelca allá donde hay una necesidad que él puede aliviar o encauzar. En su vida resuena el eco paulino de sentir la preocupación por todas las iglesias. Aún la organización eclesiástica -distinta de la de hoy- no entiende de intromisiones; la acción pastoral es aceptada como buena en cualquier terreno ... (ver texto completo)
Pertenece a las primeras generaciones de cristianos. Es uno de los primitivos eslabones de la larga cadena que sólo tendrá fin cuando acabe el tiempo. Por el momento en que vivió, resulta que con él entramos en contacto con la antiquísima etapa en que la Iglesia está aún, como aprendiendo a andar, dando sus primeros pasos; su expresión en palabras sólo se siente en la tierra como un balbuceo y la gente que conoce y sigue a Cristo son poco más que un puñado de hombres y mujeres echados al mundo, como ... (ver texto completo)
Breve Biografía

Los menologios griegos dan noticia de su condición episcopal cuando lo incluyen en las listas de obispos, mencionando su óbito alrededor del año 180. También Eusebio de Cesarea nos relata algo de su actividad al recogerlo en la Historia Eclesiástica como uno de los grandes hombres que contribuyeron a extender por el mundo el Evangelio.
Etimológicamente: Dionisio = Aquel que mantiene la fe en Dios, es de origen griego.