FONDOS DE JAULAS

La mayoría de las jaulas para canarios, jilgueros y otros fringílidos, así como las destinadas a periquitos y pinzones exóticos, sean individuales o 'de cría', tienen doble o triple fondo que está compuesto por una rejilla m6vil encajada sobre ranuras laterales que separa una bandeja de escasa altura capaz de retirarse lateralmente para su limpieza de forma que al situar la rejilla antes citada, cierre el posible 'hueco de escape' que quedaría al sacar la gaveta, bien que debajo de ésta suele haber otra plancha de acero inoxidable que impide la ausencia total del fondo. ... (ver texto completo)
Fondos de Jaulas
LIMPIEZA E HIGIENE

Uno de los factores más importantes en el éxito del mantenimiento y reproducción de aves en cautividad es, sin duda, la perfecta limpieza de las deyecciones, plumillas y restos de comida que los pájaros esparcen por la jaula que los alberga. Casi todas las construcciones que podemos encontrar en los comercios especializados en animales domésticos, a pesar de sus diferentes formas, más o menos adecuadas para servir de vivienda a unos u otros pajarillos, poseen ... (ver texto completo)
Los jaulones, con una altura no superior a los 170 cm, pueden comunicarse de manera que el macho se rodee de su harén, y tras la cópula comprobada, se pueden separar las hembras, que en una depresión de su recinto semioculta con broza, paja y arbustos, preparan el somero nido, donde efectúan la puesta. Si la especie es valiosa suele ser aconsejable sustituir la postura confiándola a una buena gallina clueca o a una incubadora artificial. Los pequeños, tras la eclosión, deben recibir una dieta menuda, ... (ver texto completo)
Reproducción

Ciñéndonos exclusivamente a las especies no tropicales, que resisten moderadamente bien los inviernos fríos, habremos de tener en cuenta que no todas se reproducen cautivas, y aún en el caso de aquellas que sí lo hacen, es imprescindible dotarlas de unas instalaciones mínimas así como una dieta con frecuencia bastante específica. El faisán común, el dorado chino, el plateado o el mikado deben disponer de grupos integrados por un macho y tres o cuatro hembras de su misma especie.
Las grandes pajareras exteriores no deben aprovecharse para faisanes, excepto para ejemplares muy mansos, habituados a la cautividad y que no alboroten con sus voladas al resto de los inquilinos.
Alojamientos para faisanes

La necesidad de espacio es, sin duda, condición cada dia más restrictiva para el mantenimiento de estas aves y su eventual reproducción en las especies que crían en cautividad. Los recintos individuales han de disponer de una superficie no inferior a 6 m2, de los que la mitad o la tercera parte deben estar cubiertos lateralmente y techados. Los machos pueden mantenerse aislados, excepto durante la época de celo, mientras que las hembras permiten su agrupamiento fuera ... (ver texto completo)
Generalmente tienen cabeza pequeña, con pico muy fuerte y excrescencias, carúnculas o adornos plumosos más abundantes y coloreados en los machos. El cuerpo, robusto, cubierto de plumas, y las alas no excesivamente largas, más bien redondeadas, junto con las patas, poderosas, de aves esencialmente andadoras, completan un somero 'retrato robot' del grupo que nos ocupa. Los espolones, largos y afilados en las patas de los machos, pueden emplearse en los ritualizados combates que preceden a la reunión ... (ver texto completo)
FAISANES: AVES EXOTICAS

El tamaño de estas galliformes suele ser considerable con una longitud que en los machos oscila entre 70 y 120 cm, si bien existen los récords del faisán de lady Amherst (Chrysolophus amhershae), con 1,5 m de longitud asi como el todavia mayor 'venerado' (Syrmahcus reevisi), que puede superar los 2 m.
Faisanes: Aves Exoticas
Los faisanes en cautividad

Con este sobrenombre se conocen numerosas aves, de colores generalmente vistosos en los machos, que, sin embargo, suelen tornarse pardos y apagados en las hembras de casi todas las especies. Originarios del continente asiático salvo contadas excepciones, han sido objeto de cría artificial y aclimatación, hasta el punto que el faisán común Phasianus colchicus es hoy una pieza de caza más corriente en Europa o Norteamérica que en su primitiva patria ... (ver texto completo)
No es extraño que aves perfectamente sanas y limpias, alojadas en jaulas de aluminio previamente esterilizadas, puedan llegar a estar invadidas por parásitos microscópicos debido a los fenómenos de dispersión tan diversos aprovechados por ácaros y piojillos
Los ácaros, especialmente aquellos que se refugian en la cera del pico o entre las comisuras del mismo y pueden producir una especie de 'sarna ornítica', deben ser eliminados con acaricidas específicos que resulten inocuos para los pajarillos.
Los insecticidas en forma de aerosol, con los que se rocian los ejemplares afectados según las especificaciones de cada producto, han de acompañarse con enérgicas limpiezas de las jaulas, perchas y toda clase de adminículos, que serán escaldados con agua hirviendo.
La presencia de estos diminutos artrópodos sobre nuestras aves cautivas se manifiesta generalmente por un ahuecamiento anormal del plumaje, que se acompaña por la desazón continua de los ejemplares que no cesan de 'despulgarse' con el pico, intentando capturar a sus escurridizos torturadores. Muchos pájaros proceden a ciertas operaciones higiénico-cosméticas a fin de librarse de los parásitos: baño, baño de arena y 'hormigado' son los más conocidos, pero en cautividad habremos de proceder a la distribución de productos específicos sobre el cuerpo de las aves. ... (ver texto completo)
Los implementos de las jaulas: perchas, posaderos, comederos y fondos pueden ser también agentes vectores que cooperen a la dispersión de ácaros y malófagos.
Transmisión de estos parásitos

El paso de los diminutos invasores de aves ya afectadas hasta los ejemplares sanos puede producirse por diferentes vías, desde la más directa, ya desde la eclosión del huevo, por las cálidas plumas maternales, hasta la casi increible contaminación indirecta a través de portadores inocentes, como moscas abejas o mariposas, que entre la pilosidad de sus patas pueden llevar los molestos huéspedes de las aves libres hasta los ejemplares enjaulados y perfectamente limpios.