Por veredas buscando
A ver si encuentro a mi amada
Los pasos voy contando
Estando desolada
Y pasando las noches amargada
El brocal del aljibe
Echo un mocetón y restaurado
Y como el se esibe
Con un tono gallado
Asido del todo engalanado.
Recordando las fotos
que los tiempos álgidos pasaron
Y fueron todos rotos
Cuando les atraparon
Y de contexto todo lo sacaron.
Hoy estamos a quince
De Enero que ha sido nevado
Pero come el lince
Y le hemos echado
Carne, y un buen trozo de asado
Yo tuve un amigo
Al cual yo le tome mucho cariño
Y tu fuiste testigo
Que conmigo el riño
Y cayo la amistad al escriño.
Paloma que anidas
En los humedales de la semilla
Curaste tus heridas
Cuando fuiste a la villa
Y que te produjo la calderilla
Agua del nacimiento
Llegas al depósito de Belmonte
Con tu fino aliento
Y por el horizonte
Vas surcando la tierra por el monte.
Como un torbellino
El aire de la tronera macera
El aspa del molino
Y sale la cibera
Que en sacos pone la molinera.
“Como la rosa leda
Enrojece con boca ya entreabierta
De espinas en la rueda,
Así es tu gloria cierta
Sobre las de Sión con lumbre alerta.”
Como el cedro sin rima
con ardua aguja a los demás supera
del Libano en la cima,
en la tropa mocera
mi amado su cerviz alza altanera.
"Ahonda más adentro,
desvuelva las entrañas, el insensato
puña; penetra al centro.
mas es trabajo vano;
jamás me alcanzará tu corta mano."
Recoge ya en el seno
El campo su hermosura; el cielo aoja
Con luz triste el ameno
Verdor, y hoja a hoja
Las cimas de los árboles despoja.
Oda de Fray Luis de León dedicada al maestro Salinas, organista mayor de la catedral de Salamanca
VI
Y como está compuesta
De números concordes, luego envía
Consonante respuesta
Y entre ambas a porfía
Mezclan una dulcísima armonía. ... (ver texto completo)
Aqui el alma navega
en un mar de dulzura, y, finalmente
en el ansi se anega
que nigún accidente
extraño y peregrino oye y siente