El género histórico se denomina así por situar su acción en épocas pretéritas, en general en la Edad Media. En España, a mediados del siglo XIX, Gil y Carrasco, con 'El señor deBembibre' -los amores de álvaro y Beatriz entreverados con la extinción de los Templarios y la recreación de un mundo onírico y legendario-, y Navarro Villoslada, con 'Amaya', o los vascos en el siglo VIII, inician un género que seguirán, entre otros, Mariano José de Larra, con 'El doncel de don Enrique el Doliente'; José de Espronceda con 'Sancho Saldaña' o El castellano de Cuéllar; Valle Inclán, con su ciclo sobre Las guerras carlistas; Ramón J. Sender con 'La aventura equinoccial de Lope de Aguirre', o Ana María Matute con 'La torre de vigía', ambientada en la Edad Media.
La novela histórica del siglo XIX en toda Europa. En Inglaterra, está representada por Sir Walter Scott, que hace revivir en sus libros los ambientes caballerescos y fantásticos del medioevo. Así, en su famosa narración 'Ivanhoe'.
La gran novela italiana la encontramos en 'Los novios', publicada en 1827. Su autor, Alejandro Manzoni, calificó la obra de historia milanesa del siglo XVII, evocación medieval de las desventuras de dos enamorados bajo el poder de la tiranía.
La novela histórica del siglo XIX en toda Europa. En Inglaterra, está representada por Sir Walter Scott, que hace revivir en sus libros los ambientes caballerescos y fantásticos del medioevo. Así, en su famosa narración 'Ivanhoe'.
La gran novela italiana la encontramos en 'Los novios', publicada en 1827. Su autor, Alejandro Manzoni, calificó la obra de historia milanesa del siglo XVII, evocación medieval de las desventuras de dos enamorados bajo el poder de la tiranía.