HORCAJO DE SANTIAGO: Martes, 15 de abril de 2003 LA GUERRA DE IRAK //...

Martes, 15 de abril de 2003

LA GUERRA DE IRAK // ESPAñA >> UN NUEVO FRENTE
Bush encarga a Aznar que presione a Siria

• El presidente español acepta pedir a Asad que no acoja a "indeseables" iraquís



ENRIC HERNÀNDEZ
MADRID

José María Aznar ha aceptado sumarse al propósito de Estados Unidos de abrir un nuevo foco de tensión con Siria. El presidente estadounidense, George Bush, le solicitó ayer que le ayude a presionar al Gobierno de Damasco para que no acoja a "elementos indeseables" del régimen de Sadam Hussein ni desarrolle armas químicas. Tras una larga conversación telefónica, el presidente español se comprometió ante Bush a trasladar esta advertencia al líder sirio, Bashar el Asad, según informaron fuentes gubernamentales.

CHARLA SIN DETALLES
Más de 40 minutos duró la llamada de Bush a Aznar. El presidente de EEUU transmitió al jefe del Ejecutivo español su convicción de que Siria se ha convertido ya en el principal refugio del depuesto Gobierno iraquí, aunque sin aclararle si tiene sospechas fundadas de que el propio Sadam se haya ocultado en el país vecino. Bush también trasladó a Aznar su determinación de impedir que el régimen de Asad desarrolle armas químicas. No le reveló, sin embargo, si posee pruebas que acrediten las denuncias vertidas por su secretario de Estado, Colin Powell.
Aparte de conversar con Aznar sobre las supuestas connivencias entre Siria y el derrocado régimen iraquí, Bush le pidió que se sume a la ofensiva --por el momento diplomática-- emprendida por EEUU contra el Ejecutivo de Damasco. Apeló a los tradicionales vínculos de España con el mundo árabe para solicitar a Aznar que traslade a Asad un mensaje inequívoco: si presta cobertura logística a los colaboradores del exlíder iraquí deberá atenerse a las consecuencias, máxime si se demuestra que, además, lleva años atesorando armas de destrucción masiva.

UNA "ADVERTENCIA"
Ambos conversaron también sobre la reconstrucción de Irak y el proceso de paz en Oriente Próximo, pero fue la "advertencia" a Siria --en palabras de un portavoz gubernamental-- la que ocupó el grueso de la charla. Aznar accedió a las demandas del presidente estadounidense y en las próximas horas buscará un hueco en su agenda para telefonear al líder sirio y transmitirle el conminatorio mensaje de Bush. Desde anoche está en Polonia de visita oficial, y después asistirá a la cumbre europea de Atenas.
Tras destacar la relevancia de la misión que Bush ha confiado a Aznar, ayer el Gobierno español se escudó en la cautela. La Moncloa duda de que Washington proyecte desencadenar de forma inmediata una intervención militar contra Siria, pero al tiempo admite que sería "muy grave" que Asad protegiera a Sadam o que hubiera desarrollado armas prohibidas. Dicho de otro modo, el Ejecutivo no excluye que la actual tensión pase a mayores, en cuyo caso volvería a alinearse con EEUU.
Con todo, ayer la ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, se desmarcó de la línea oficial del Gobierno al calificar de "poco afortunadas" las manifestaciones que sobre Siria han formulado las autoridades estadounidenses. "Hay declaraciones que no ayudan, pero no le voy a decir a EEUU lo que tiene que decir", apuntó en Luxemburgo. También el titular de Administraciones Públicas, Javier Arenas, negó que Siria sea un "objetivo" militar.

ZAPATERO PIDE ACLARACIONES
La oposición española, entretanto, exigió ayer a Aznar que defina su postura en la confrontación abierta entre EEUU y Siria. El líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, le reclamó que "aclare cuanto antes" si suscribe las imputaciones de Bush y Powell a Damasco porque, a su juicio, esta "estrategia de amenazas" esconde la intención "extender el nuevo orden a toda la región". Gaspar Llamazares (IU) censuró la "complacencia" de Aznar con Bush.