MADRID EN CUARENTENA:
Realmente es desolador. Ver la
calles desiertas, percibo que mi vida se ha paralizado, Está siendo un cambio brutal, yo que soy por
naturaleza inquieta, no paraba de ir hacer actividades, como nadar, andar, a clase de
baile, gimnasia, al cole, recoger a los nietos, no tenía ni un momento libre, no podía parar, sentía la necesidad de hacer cosas, y de repente, aparece algo llamado Coronavirus y se acabaron las prisas, las actividades, recluida en
casa, tenemos que empezar a
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