La
tradición de las damas y reina de las
fiestas de
El Provencio me parece algo obsoleto y que ha perdido todo su sentido.
Primero por ponerles esos horrendos
trajes llenos de puntilla y chantilly, aderezados como no, con gargantilla, guantes largos y mucho mucho brillo, que eso da categoria y glamour.
Segundo por elegir a casi niñas, creo que deberían elevar la edad, pero claro, a ver que chica en su sano juicio de más de 20 años accede a ser dama o reina.