Y, como el que navega a las Indias, de las agujas que lleva, y de los alfileres, y de otras cosas de aqueste jaez, que acá valen poco y los indios las estiman en mucho, trae rico oro y piedras preciosas, así esta nave que vamos pintando ha de convertir en riqueza lo que pareciere más desechado, y convertirlo sin parecer que hace algo en ello, sino con tomarlo en la mano y tocarlo, como hace la nave, que, sin parecer que se menea, nunca descansa, y cuando los otros duermen, navega ella, y acrecienta ... (ver texto completo)