Huy, huy, huy mi respetada, desconocida y apreciada Blanqui... me parece que te han visitado las señoras Melancolía, Tristeza y Depresión, y se han quedado un tiempo en tu
casa.
Me voy a tomar la libertad de decirte lo siguiente, practicado por mí en alguna ocasión con estupendos resultados.
En un descuido de esas "señoras" te vas a la
calle, y una vez sola, dando un
paseo, te concentras y piensas en lo que tienes, en las personas que te quieren, en tus
amistades, en tu salud, en lo necesaria que
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