BELMONTE: LA VOLUNTAD...

LA VOLUNTAD

“Es la facultad del hombre por la cual se esfuerza a no perder lo que tiene y adquirir lo que necesita”.

Partiendo de esta frase voy a hacer un pequeño estudio, y fíjate que no me encuentro bien o al menos como otros días, pues he cogido una galipandia que vaya usted a saber, pero a pesar de todas estas dificultades voy a dar paso a esta reflexión, porque los hombres utilizan esta facultad unos más que otros.

La voluntad es una facultad que el hombre posee y que se manifiesta cuando tiene que conseguir algo y se precisa constancia y trabajo, la voluntad no precisa de automatismo, si no de razón tiene que ir acompañada de un querer y una disposición de querer alcanzar lo que necesita.

Muchas veces hemos oído decir esta persona pone mucha voluntad en lo que hace, y esta facultad también la tienen desarrolla los animales y todos aquellos que han tratado de ello lo han podido comprobar, desde muy joven me asalto un pensamiento y me dije: en tu voluntad hallaras el grado de sabiduría que te corresponde y necesitas para anda por la vida, creo que esta facultad que todos los hombres tenemos no es genética, y que en algunos hombres se queda en embrión en su cerebro, porque no llegan a ejercitar y por lo tanto no la desarrollan.

La voluntad, no es igual a voluntarismo, la voluntad es una fuerza interior que nos decanta por lo que queremos alcanzar y esto conlleva sacrificio y a veces fracasamos en el intento, pero el hombre de voluntad férrea no conoce el fracaso porque siempre esta en lucha con su hombre interior. Dicen que de un mismo vientre, pero no del mismo temple, y esto viene a manifestar que la voluntad no es hereditaria, bien en función de las creencias y los ideales, que la persona tenga.

A lo largo de la historia esto se ha ido demostrando en los pueblos que han sido adoctrinados con buenos ideales que han llegado al completo el desarrollo, la voluntad ya se inicia desde temprana edad superando las dificultades en el aprendizaje, la voluntad viene dada también en adquirir buenos hábitos para la superación personal, y el hombre si voluntad en un cenizo que siempre es movido por el viento.

El hombre de firme voluntad nunca se verá arrastrado por las voces de sirenas que suelen sonar en cada época de la historia. El hombre de voluntad se da cuenta de lo que cuesta conseguir lo que quiere alcanzar, pero nunca desfallecer en el intento.

15-12-23