BELMONTE: Cuento...

Cuento

El burrito que leía

Había un pueblecito en la Mancha que celebraban unas ferias a la cual acudían todos los pueblos de la comarca para abastecerse de lo que les faltaba, pues en esta feria venían muchos feriantes con sus mercancías, y había sobre todo un feriante que era un engañabobos, pues tan solo montaba el puesto con un gran micrófono y una maleta de la cual extraía la mercancía y con el micrófono atraía a los ciudadanos de aquel pueblecito.

Y les ofrecía, pañuelos, cuchillas de afeitar peines, jabón para la barba y un largo etc, etc, y hacia un lote y lo subastaba por un mini precio y siempre salía comprador a la primera, y luego le decía este truhan que si estaba contento con la compra, y él siempre decía que sí, pues en vista de sus generosidad le decía el truhan le voy a dar a usted, estas gafas de sol para todo tiempo a parte le voy a devolver su dinero por su generosidad de haber sido el primero.

Entonces el truhan hacia varios lotes y con la mismas palabra iba repartiendo todos los lotes a estos nuevos ciudadano y les cobraba y luego les preguntaba que si estaban contentos con el lote entregado y ellos decían que si, ellos se quedaban con el lote y el truhan con el dinero y así engañaba a la gente del pueblo, este Truman lo hacia a la vista de la guardia civil, porque tenia licencia para hacer estos truco.

Pero ocurrió otro caso más chistoso que hubo un gitano que por la mañana ato su burrito en un árbol le puso un sobrero mejicano entre las orejas y en el rabo le puso un cartel que decía. ESTE BURRITO LEE, y la prueba tendrá lugar a las 12 del medio día de hoy dios mediante, pues todos los ciudadanos curiosos se agolpaban alrededor del burrito esperando que llegaran las doce del mediodía para presenciar la prueba, y a las doces empunto llego el gitano y el burrito se había cagado y meado y con su vara le pincho al burrito en la barriga con la vara para avivarlo y el burrito se puso a moverse entonces el gitano desato al burrito y lo puso delante de todos los asistente curiosos y hubo uno que se destacaba de entre los demás porque llevaba una gran boina y sacándose del abrigo un periódico de entonces que era LA SOLIARIDAD se la puso delante al burrito y este empezó a mover la cabeza y el compañero del que llevaba la boina dijo hay va, si el burrito no lee y el gitano respondió si señor el burrito lee lo que le pasa es que esta griposo y esta afónico por eso no se le oye.

Y todos aquellos que estaban expectante por ver al burrito leer dijeron, enga, enga esto ha sido una tomadura de pelo.

Y colorín colorado ente cuento se ha acabado.

28-11-23