Reflexión
La paciencia
Muchas veces hemos oído decir “Tiene más paciencia que el santo Job”. Nombre de las Sagrada Escrituras que el Señor nos pone como ejemplo en su libro santo, y es que los hombres carecemos de esta virtud, que es la paciencia, “dice Santa Teresa de Jesús que la paciencia todo lo alcanza”. Los hombres solemos tener poca paciencia y más en esta sociedad engullida por las prisas.
Nos ponemos nerviosos cuando estamos esperando el autobús y no viene y vemos que llegamos tarde donde nos está esperando, y ha si podríamos estar enumerando un sinfín de cosas, es la propia sociedad las que nos lleva a este estrés continuo. Y esto lo ha traído la industrialización, el campesino de otro tiempo esto lo evitaba, porque estaba organizado de otra forma.
Pero hoy también existen técnicas de relajación, pero lo mejor es ir con tiempo adonde tengamos que ir, en los pueblos la vida es más sosegada, porque todo nos cae más cerca si no tenemos que desplazar a cualquier sitio.
Pero la paciencia es un hábito que el hombre tiene que conseguir y no dejarse coger por las prisas, todo esto lo ha traído la modernidad la que nos invita a consumir más tranquilizantes, antes la gente de los pueblos se regían por la campana de los conventos y la de los monasterios, pero hoy en día en los pueblos como la villa de Belmonte Cuenca, antes había dos conventos de monjas de clausura y otro convento de frailes trinitarios, pero hoy en día estos han cerrado sus puertas y se han marchado por falta de vocaciones. Me acuerdo de que en el verano el toque del convento de las monjitas era una señal que marcaba las horas del trabajo campestre.
22-11-23
La paciencia
Muchas veces hemos oído decir “Tiene más paciencia que el santo Job”. Nombre de las Sagrada Escrituras que el Señor nos pone como ejemplo en su libro santo, y es que los hombres carecemos de esta virtud, que es la paciencia, “dice Santa Teresa de Jesús que la paciencia todo lo alcanza”. Los hombres solemos tener poca paciencia y más en esta sociedad engullida por las prisas.
Nos ponemos nerviosos cuando estamos esperando el autobús y no viene y vemos que llegamos tarde donde nos está esperando, y ha si podríamos estar enumerando un sinfín de cosas, es la propia sociedad las que nos lleva a este estrés continuo. Y esto lo ha traído la industrialización, el campesino de otro tiempo esto lo evitaba, porque estaba organizado de otra forma.
Pero hoy también existen técnicas de relajación, pero lo mejor es ir con tiempo adonde tengamos que ir, en los pueblos la vida es más sosegada, porque todo nos cae más cerca si no tenemos que desplazar a cualquier sitio.
Pero la paciencia es un hábito que el hombre tiene que conseguir y no dejarse coger por las prisas, todo esto lo ha traído la modernidad la que nos invita a consumir más tranquilizantes, antes la gente de los pueblos se regían por la campana de los conventos y la de los monasterios, pero hoy en día en los pueblos como la villa de Belmonte Cuenca, antes había dos conventos de monjas de clausura y otro convento de frailes trinitarios, pero hoy en día estos han cerrado sus puertas y se han marchado por falta de vocaciones. Me acuerdo de que en el verano el toque del convento de las monjitas era una señal que marcaba las horas del trabajo campestre.
22-11-23