BELMONTE: Reflexión...

Reflexión

LA MUERTE

Cuentan que el rey Felipe II de Austria, y rey de España tuvo la curiosidad de ver la ceremonia pontifical que le iba hace la comunidad religiosa del Escorial cuando se muriese. y después de su muerte, y estando en el Monasterio del Escorial se celebró las exequias de cuerpo presente por los frailes agustinos del Escorial, y el las contemplo y las vio desde sus aposentos donde tenía una ventana que daba a la iglesia conventual y que desde allí solía oír la santa misa todos los días.

Quizás muchos de nosotros hayamos pensado en lo mismo o por lo menos podernos ver por última vez metido nuestro cuerpo en la caja, y sin haberlo retocado sino a lo natural, porque en nuestra rostro se reflejaría más auténtico el rosto de la muerte.

La muerte la deberíamos ver como una cosa natural que nos ha de pasar y que todos hemos de llegar a ese final del camino, como una cosa natural y que a todos nos debe pasa, pero cuando estamos en edad juvenil y con fuerzas creemos que no nos puede llegar la muerte, pero esta es una señora que no avisa y en los momentos menos inesperados se presenta.

A uno se los lleva de niños, a otro en plena adolescencia, a otro en plena juventud, a otro en la edad de la virilidad y a otros en su ancianidad, y es que todos traemos los días contados y como Dice el “poeta, aunque cien años contemos se juntan en los extremos el nacer con el morir” (Fray Luis de León)

También pensamos que no es igual morir en tu cama rodeado de tu familia que morir solo en una lujosa habitación de hospital, pero también hay sitios peores para perder la vida como son los campos de refugiados o en los campos de batalla y aquí se platea el gran problema donde irán esas almas que mueren a la vez y combatiendo, y sus cuerpos quedan destrozados en los caminos, también pensamos en esas criaturas que mueren de hambre por falta de víveres y lo duro que tiene que ser para una madre ver que su hijo se muere en estas circunstancias, cabe preguntarse donde van estas almas después de muertos luchando en varios bandos y cada uno por sus causa. Esto se escapa a la razón. Que aquí hayan sido enemigos y en la otra vida sean bien aventurados.

17-11-23