COMENTARIO A LA VIDA DEL MAESTRO FRAY LUIS DE LEÓN
Al maestro Fray Luís de León se le ha querido encasillar como el príncipe de la LÍRICA pero esto que puede ser cierto, no es ni mucho menos completo por la hondura de su prosa, no es menos cierto que se sabe la fuente en la cual abrevo el insigne agustino como son la Sagradas Escrituras, estas son como una fuente de agua viva donde han ido muchos a beber, pero cada uno luego elabora su producto con las facultades naturales que tiene.
Fray Luis no se deja llevar por la improvisación, sino que reflexiona con hondura y hace madurar el pensamiento del tema que dejara escrito de una vez y para siempre, vemos que estudio con insignes maestro que fueron como luces que iluminaron su pensamiento en las distintas corrientes del pensamiento.
Vemos que el pensamiento al principio se nutre del alimento espiritual que le va llegando, que bien que lo deja especificado Santa Mónica la madre de San Agustín en una de las tertulias que tuvieron, cuando salió el tema de cómo se nutria nuestra alma ella dijo: “de la ciencia del conocimiento de las cosas” en toda la filosofía escrita por sesudos filósofos no hay una frase más cabal y sencilla que esta y que lo abarque todo, como esta hace.
Nuestro Fray Luis de León (y digo Nuestro) porque es de todo aquel que se acerca a sus escritos para oír las palabras del maestro que nos habla a través de estos.
El maestro nos dice que el que viene con la inclinación de dejarse enamorar por la vida de quietud tiene que estar dispuesto a entregarse a ella como hizo Fray Luí de León que ya desde el principio lo tuvo claro, y se entrego en cuerpo y alma a su vocación, que era buscar las pisadas del creador para seguirlo a remo y vela, otra de las lecciones que nos da el maestro es que nuca vio la mar, y sin embargo nos habla de ella y de los aparejos que se necesitan para que la nave coja su rumbo y nos diría las distintas corrientes por donde soplan los aires.
Fray Luis de León deja ver por sus escritos que no tuvo gran problema para superar los aguijones de las pasiones carnales, y sin embargo tradujo el libro más difícil y oscuro de entender como es el Cantar de los Cantares donde el dialogo se centra en una pareja de enamorados, y Fray Luis de León es llevado por su espíritu y los conocimientos espirituales que había adquirido a través de las Sagradas Escrituras y de los santos padres y nos habla con una claridad que pone espanto para el deseo lascivo de una persona dominada por la sexualidad.
Otra virtud de Fray Luis de León es que no fue gravoso para su orden, pues se gano el sustento con su cátedra la cual gano por oposición, entonces el catedrático tenía prohibido leer el libro cuando estaba impartiendo la clase lo cual obligaba al catedrático llevar la lección que iba a dar memorizada. A esto tenía que dedicarle tiempo. Pues el que le sobraba lo dedicaba a nutrirse él espiritualmente y a su aseo personal, porque como nos dice su contemporáneo Francisco Pacheco (el que escribió la semblanza de los hombres cultos de su tiempo y también haría la de nuestro Fray Luis de León) era extremadamente limpio.
Fray Luis de León no nos deja demasiados escritos que nos hablen de su lugar de nacimiento solamente lo menciona en sus declaraciones al santo oficio donde dice que es de Belmonte de la Mancha, más información nos deja Francisco Pacheco que hace una semblanza cabal de su persona y por ella nos debemos de guiar y por sus escritos.
En esto como en otras cosas sigue la línea de los clásicos y es que el hombre sabio no debe de hablar de si mismo ni de sus cosas personales. Tampoco en sus escritos deja ningún resquicio por donde podamos sacar conclusiones, solamente hace alusión a su salud que parece que no la tuvo muy boyante y en el libro de Job nos habla de ello.
Vemos en San Agustín que con mil años de diferencia por medio en sus Confesiones nos deja muchos de sus rasgos personales.
Fray Luis de León deja claro que era un hombre de letras y un conocedor de la ley, pues hizo su propia defensa ante el tribunal de inquisidores, (Venia de familia de abogados), y a pesar del tiempo salió absuelto del cargo que le imputaban sus adversarios, y estuvo a punto de volver otra vez a la prisión por defender la Libertad. (Actualmente la traducción del Cantar de los Catares que hizo Fray Luis de León es la que la Iglesia Católica da por buena.
Fray Luis de León; con cuanta claridad nos habla del sosiego en el primer libro de los nombres de Cristo que el titulara “ Principe de la Paz” pero al parecer habla del sosiego con nostalgia al igual que habla del Cielo. Pero tiene una frase en la cual he meditado que dice:” Cuando estamos nerviosos las ideas y los pensamientos están revueltos en el alma, en este estado de ánimo no tiene sosiego, pero luego que viene la calma la zozobra y el peligro se alejan los elementos se reposan y vuelven a su estado, aflora otra vez la ilusión y las ganas de vivir.
Porque aunque las cosas están todas dentro de nosotros están como reposadas y adormecidas y al fin son sepultada todas en el olvido”. En esta frase deja claro que el pasa pagina de todo lo que le ha sucedido y no engendra el odio en su interior que es mal consejero.
Señor tu eres el descanso que pone olvido a todas mis preocupaciones.
Fray Luis de León es un espíritu abierto a los clásicos de dónde saca muchas enseñanzas para fundirlas en el crisol de su pensamiento y hacerlas suyas una vez elaboradas, también tuvo relación con un grupo de estudiantes de Salamanca donde se daban verdaderas tertulias para intercambiar ideas y que Fray Luis acudía a estas con verdadera fruición.
Vemos como se interesa por Horacio, no más que por Virgilio, Píndaro, Pitágoras, Aristóteles, Platón, y por San Agustín siendo una esponja que quedaba empapada de todas sus enseñanzas.
Virgilio decía al respecto:” la vasija que de nueva contiene un perfume largo tiempo conserva su olor” pues este perfume es el que dejo el maestro Fray Luis de León en sus escritos, pues siempre conservo su olor de católico y creyente y dejo una frase que se puede unir a la escritas en las Sagradas Escrituras, y es la que el dedica a la Virgen María, “ Madre me hiciste para ser tuyo”.
19-08-23
Al maestro Fray Luís de León se le ha querido encasillar como el príncipe de la LÍRICA pero esto que puede ser cierto, no es ni mucho menos completo por la hondura de su prosa, no es menos cierto que se sabe la fuente en la cual abrevo el insigne agustino como son la Sagradas Escrituras, estas son como una fuente de agua viva donde han ido muchos a beber, pero cada uno luego elabora su producto con las facultades naturales que tiene.
Fray Luis no se deja llevar por la improvisación, sino que reflexiona con hondura y hace madurar el pensamiento del tema que dejara escrito de una vez y para siempre, vemos que estudio con insignes maestro que fueron como luces que iluminaron su pensamiento en las distintas corrientes del pensamiento.
Vemos que el pensamiento al principio se nutre del alimento espiritual que le va llegando, que bien que lo deja especificado Santa Mónica la madre de San Agustín en una de las tertulias que tuvieron, cuando salió el tema de cómo se nutria nuestra alma ella dijo: “de la ciencia del conocimiento de las cosas” en toda la filosofía escrita por sesudos filósofos no hay una frase más cabal y sencilla que esta y que lo abarque todo, como esta hace.
Nuestro Fray Luis de León (y digo Nuestro) porque es de todo aquel que se acerca a sus escritos para oír las palabras del maestro que nos habla a través de estos.
El maestro nos dice que el que viene con la inclinación de dejarse enamorar por la vida de quietud tiene que estar dispuesto a entregarse a ella como hizo Fray Luí de León que ya desde el principio lo tuvo claro, y se entrego en cuerpo y alma a su vocación, que era buscar las pisadas del creador para seguirlo a remo y vela, otra de las lecciones que nos da el maestro es que nuca vio la mar, y sin embargo nos habla de ella y de los aparejos que se necesitan para que la nave coja su rumbo y nos diría las distintas corrientes por donde soplan los aires.
Fray Luis de León deja ver por sus escritos que no tuvo gran problema para superar los aguijones de las pasiones carnales, y sin embargo tradujo el libro más difícil y oscuro de entender como es el Cantar de los Cantares donde el dialogo se centra en una pareja de enamorados, y Fray Luis de León es llevado por su espíritu y los conocimientos espirituales que había adquirido a través de las Sagradas Escrituras y de los santos padres y nos habla con una claridad que pone espanto para el deseo lascivo de una persona dominada por la sexualidad.
Otra virtud de Fray Luis de León es que no fue gravoso para su orden, pues se gano el sustento con su cátedra la cual gano por oposición, entonces el catedrático tenía prohibido leer el libro cuando estaba impartiendo la clase lo cual obligaba al catedrático llevar la lección que iba a dar memorizada. A esto tenía que dedicarle tiempo. Pues el que le sobraba lo dedicaba a nutrirse él espiritualmente y a su aseo personal, porque como nos dice su contemporáneo Francisco Pacheco (el que escribió la semblanza de los hombres cultos de su tiempo y también haría la de nuestro Fray Luis de León) era extremadamente limpio.
Fray Luis de León no nos deja demasiados escritos que nos hablen de su lugar de nacimiento solamente lo menciona en sus declaraciones al santo oficio donde dice que es de Belmonte de la Mancha, más información nos deja Francisco Pacheco que hace una semblanza cabal de su persona y por ella nos debemos de guiar y por sus escritos.
En esto como en otras cosas sigue la línea de los clásicos y es que el hombre sabio no debe de hablar de si mismo ni de sus cosas personales. Tampoco en sus escritos deja ningún resquicio por donde podamos sacar conclusiones, solamente hace alusión a su salud que parece que no la tuvo muy boyante y en el libro de Job nos habla de ello.
Vemos en San Agustín que con mil años de diferencia por medio en sus Confesiones nos deja muchos de sus rasgos personales.
Fray Luis de León deja claro que era un hombre de letras y un conocedor de la ley, pues hizo su propia defensa ante el tribunal de inquisidores, (Venia de familia de abogados), y a pesar del tiempo salió absuelto del cargo que le imputaban sus adversarios, y estuvo a punto de volver otra vez a la prisión por defender la Libertad. (Actualmente la traducción del Cantar de los Catares que hizo Fray Luis de León es la que la Iglesia Católica da por buena.
Fray Luis de León; con cuanta claridad nos habla del sosiego en el primer libro de los nombres de Cristo que el titulara “ Principe de la Paz” pero al parecer habla del sosiego con nostalgia al igual que habla del Cielo. Pero tiene una frase en la cual he meditado que dice:” Cuando estamos nerviosos las ideas y los pensamientos están revueltos en el alma, en este estado de ánimo no tiene sosiego, pero luego que viene la calma la zozobra y el peligro se alejan los elementos se reposan y vuelven a su estado, aflora otra vez la ilusión y las ganas de vivir.
Porque aunque las cosas están todas dentro de nosotros están como reposadas y adormecidas y al fin son sepultada todas en el olvido”. En esta frase deja claro que el pasa pagina de todo lo que le ha sucedido y no engendra el odio en su interior que es mal consejero.
Señor tu eres el descanso que pone olvido a todas mis preocupaciones.
Fray Luis de León es un espíritu abierto a los clásicos de dónde saca muchas enseñanzas para fundirlas en el crisol de su pensamiento y hacerlas suyas una vez elaboradas, también tuvo relación con un grupo de estudiantes de Salamanca donde se daban verdaderas tertulias para intercambiar ideas y que Fray Luis acudía a estas con verdadera fruición.
Vemos como se interesa por Horacio, no más que por Virgilio, Píndaro, Pitágoras, Aristóteles, Platón, y por San Agustín siendo una esponja que quedaba empapada de todas sus enseñanzas.
Virgilio decía al respecto:” la vasija que de nueva contiene un perfume largo tiempo conserva su olor” pues este perfume es el que dejo el maestro Fray Luis de León en sus escritos, pues siempre conservo su olor de católico y creyente y dejo una frase que se puede unir a la escritas en las Sagradas Escrituras, y es la que el dedica a la Virgen María, “ Madre me hiciste para ser tuyo”.
19-08-23