BELMONTE: COMENTARIO...

COMENTARIO

La Mili 5ª parte

Habia un servidor arreglado todo lo mejor pude el vagón para que el caballo estuviera bien y pensando como dormiría yo aquella noche en el vagón, pues no habia porque preocuparse como hacia calor y el tren cuando se pone en marcha refresca el ambiente.

Estaba yo pensando estas cosas cuando vi venir el coche del Teniente Coronel y de pronto me invadió un miedo terrible, pero me repuse y pensaba yo que me puede hacer, llego el Teniente Coronel al vagón y le dio un azucarillo al caballo y me pregunto que si todo estaba arreglado y le dije que si mi teniente coronel, entonces saco la cartera y medio dinero para el viaje, viendo que no me decía nada le saque la conversación y le dije esto que ha pasado no volverá a repetirse, pero se lo decía con las lagrimas en los ojos, entonces él me dijo eso espero y los soldados no lloran, y salio del vagón y se fue deseándome buen viaje.

Seguramente ya estará donde las almas buenas van después de morir era un soldado y un buen hombre, y siempre le estaré agradecido, era médico de profesión y tenia la medalla individual con dos pasadores.

Al licenciarnos nos dijo que si en el pueblo no teníamos medios para ganarnos la vida que le escribiéramos, y así lo hice pues me contesto a la vuelta de correo y ofreciéndome un puesto de trabajo en Barcelona a donde fui y en donde estoy actualmente, buena gente era mi teniente coronel.

Muchos dijeron cuando le escribía que no me contestaría, pues lo hizo a la vuelta de correo.

Pero siguiendo con el servicio encomendado llegue a la estación de Atocha con el caballo el Troya y ya estaban esperándome un convoy de las Escuela de Equitación de Caballería para llevase el caballo el Troya.

Con las misma saque el Billete de viaje para Burgos donde habia quedado el otro compañero con los caballos y estuvimos unos días más hasta que acabo el concurso de equitación, pues el tiempo que estuvimos en el cuartel de Burgos los pasamos bien todavía me acuerdo de los desayunos quedaban chocolate en vez de café para desayunar.

Pasados unos días embarquemos otra vez los caballos y nos dirigimos al norte de la península exactamente a Asturias aun pueblo que le dicen Pola de Siero donde habia otro concurso hípico donde participaba el Teniente Coronel, pues llegamos a la estación de Mirilla y allí nos apeamos y fuimos a caballo hasta el pueblo de Pola de Siero, me acuerdo de que al pasar el Puerto de Pajares era todo verde.

En Pola de Siero probamos la Fabada Asturiana que estaba muy buena y probamos la sidra, la gente de por allí era muy amable con los soldados.

13-06-23