COMENTARIO
Los andurriales
Con poca luz en las calles, donde ladra el perro que se quedó sin amo, y el gato que nació y se crío en el pajar, todos a unas cantan las bellezas de algún ventanal donde hay claridad, que viene de la televisión que el vecino tiene abierta hasta las tantas de la noche, sin importarle el vecino del cuarto que tiene que madrugar y se acostó temprano, pero no le incomoda el ruido ni el mayar de los gato lunáticos, que están en celo a últimos del mes de Marzo, en el andurrial se escucha el mullido de algún colchón de albardín que no ha sido cambiado este albardín es como el esparto pero más suave, al vecino de al lado tampoco le incomoda cuando su dueño le da la vuelta al colchón, porque ya está acostumbrado, en el andurrial no pasan los coches porque no están las calles asfaltadas y este año parece que toca arreglarlo, pero la cosas de palacio van despacio.
E n la Mancha siempre han habido andurriales y algunos han llegado hasta nuestros días, y que han inspirado algunos trovadores que los ha frecuentado y se lo tomaron en serio, aquí había un vecino que tocaba el acordeón y vaya serenatas que se marcaba con ¡el tira Pepe y el encoge Juan!. Jolines, con el tío, maragato, que tenía tres perros y un gato, estos andurriales con el tiempo se han hecho típicos y aquí hay campos para la petanca, el trompo y la rayuela, esto se hace una vez por semana para que no se haga pesado, pero los ciudadanos de otros barrios vienen a este andurrial, porque ya se ha hecho famoso y hay tiendas de antigüedades y las vende muy baratas, y la gente como siempre las compra aunque no les haga falta, por aquello que las dan baratas. También suelen vender perros que sirven de mascotas, pajareras ni te cuento, pues hay donde elegir y todos los colorines se mueven dentro de la jaula que es un gusto, pues ya están acostumbrados a dar pequeños vuelos, pero suelen estar contentos, porque tienen el recipiente de alpiste o mijo lleno y el agua no les falta, para algunos clientes esto es una diversión incluso llevan sus colorines porque le gusta practicar el trueque tu me das el tuyo al cambio del mío, todo lo hacen porque la diferencia está como gorjean los pájaros a intercambiar por los del otro cliente, aquí lo que se pierde no se encuentra, y mucho cuidado con las carteras, porque apenas te das cuenta y te vuela del bolsillo en esto hay verdaderos artistas.
Vivir en andurriales
donde mayan los gatos
que no tiene avales
los pisos son baratos.
Los andurriales
Con poca luz en las calles, donde ladra el perro que se quedó sin amo, y el gato que nació y se crío en el pajar, todos a unas cantan las bellezas de algún ventanal donde hay claridad, que viene de la televisión que el vecino tiene abierta hasta las tantas de la noche, sin importarle el vecino del cuarto que tiene que madrugar y se acostó temprano, pero no le incomoda el ruido ni el mayar de los gato lunáticos, que están en celo a últimos del mes de Marzo, en el andurrial se escucha el mullido de algún colchón de albardín que no ha sido cambiado este albardín es como el esparto pero más suave, al vecino de al lado tampoco le incomoda cuando su dueño le da la vuelta al colchón, porque ya está acostumbrado, en el andurrial no pasan los coches porque no están las calles asfaltadas y este año parece que toca arreglarlo, pero la cosas de palacio van despacio.
E n la Mancha siempre han habido andurriales y algunos han llegado hasta nuestros días, y que han inspirado algunos trovadores que los ha frecuentado y se lo tomaron en serio, aquí había un vecino que tocaba el acordeón y vaya serenatas que se marcaba con ¡el tira Pepe y el encoge Juan!. Jolines, con el tío, maragato, que tenía tres perros y un gato, estos andurriales con el tiempo se han hecho típicos y aquí hay campos para la petanca, el trompo y la rayuela, esto se hace una vez por semana para que no se haga pesado, pero los ciudadanos de otros barrios vienen a este andurrial, porque ya se ha hecho famoso y hay tiendas de antigüedades y las vende muy baratas, y la gente como siempre las compra aunque no les haga falta, por aquello que las dan baratas. También suelen vender perros que sirven de mascotas, pajareras ni te cuento, pues hay donde elegir y todos los colorines se mueven dentro de la jaula que es un gusto, pues ya están acostumbrados a dar pequeños vuelos, pero suelen estar contentos, porque tienen el recipiente de alpiste o mijo lleno y el agua no les falta, para algunos clientes esto es una diversión incluso llevan sus colorines porque le gusta practicar el trueque tu me das el tuyo al cambio del mío, todo lo hacen porque la diferencia está como gorjean los pájaros a intercambiar por los del otro cliente, aquí lo que se pierde no se encuentra, y mucho cuidado con las carteras, porque apenas te das cuenta y te vuela del bolsillo en esto hay verdaderos artistas.
Vivir en andurriales
donde mayan los gatos
que no tiene avales
los pisos son baratos.