COMENTARIO
Por los caminos austeros de la Macha conquense
Caminos que llevan a lo lejos donde el Horizonte parece que se besa el cielo con la tierra por lo lejos que se ven, esta tierra manchega de la que tanto escribieron las plumas de doctos escritores, y que sus proezas recorrieron los cuatro continentes del mundo conocido, en primavera es un vergel con sus verdes y ocres colores de su tierra de barbechos, su viñedos y olivare, hoy cultivadas con tractores modernos.
La Mancha conquense también tiene serranía donde se recoge el esparto y se cultiva el espliego para pasarlo por el alambique sacándole el aroma tan buscado por el mundillo de los perfumes, también se cultiva el azafrán para condimentar los guisos.
Cuenca es una belleza con sus casas colgadas mirando como se encuentran el rio Huécar y el Jucar, todo un prodigio visto también desde el puente de San Pablo, en estas tierras manchegas también se cultivan los cereales, en la Edad Media poseyó grandes dehesas donde se hacía el carbón que se consumía en las cortes castellanas para alimentar el fuego de su fogones, luego estas dehesas fueron roturas para convertilas en tierras de labraduria estas tierras la mayoría son de secano y miran el cielo con verdadera beatitud, porque de la lluvia depende la cosecha de sus cereales.
La vida fue avanzando y vino la despoblación de sus pueblos por falta de trabajo, y la juventud se fue marchando a otro lares donde se le ofrecía mejor porvenir.
Por los caminos austeros de la Macha conquense
Caminos que llevan a lo lejos donde el Horizonte parece que se besa el cielo con la tierra por lo lejos que se ven, esta tierra manchega de la que tanto escribieron las plumas de doctos escritores, y que sus proezas recorrieron los cuatro continentes del mundo conocido, en primavera es un vergel con sus verdes y ocres colores de su tierra de barbechos, su viñedos y olivare, hoy cultivadas con tractores modernos.
La Mancha conquense también tiene serranía donde se recoge el esparto y se cultiva el espliego para pasarlo por el alambique sacándole el aroma tan buscado por el mundillo de los perfumes, también se cultiva el azafrán para condimentar los guisos.
Cuenca es una belleza con sus casas colgadas mirando como se encuentran el rio Huécar y el Jucar, todo un prodigio visto también desde el puente de San Pablo, en estas tierras manchegas también se cultivan los cereales, en la Edad Media poseyó grandes dehesas donde se hacía el carbón que se consumía en las cortes castellanas para alimentar el fuego de su fogones, luego estas dehesas fueron roturas para convertilas en tierras de labraduria estas tierras la mayoría son de secano y miran el cielo con verdadera beatitud, porque de la lluvia depende la cosecha de sus cereales.
La vida fue avanzando y vino la despoblación de sus pueblos por falta de trabajo, y la juventud se fue marchando a otro lares donde se le ofrecía mejor porvenir.