RECUERDOS DE MI INFANCIA
En mi niñez no había aparatos de radio, que estos vinieron después, tampoco había lavadoras ni lava platos y el aguas estaba racionada y solían darla por barrios ya que el agua venia por la red a las casas en esto éramos punteros si nos comparábamos con los pueblos vecinos.
Ya no hablemos del automóvil que por haber había tres y estos estaban en manos de las casas de los señores del pueblo, los demás nos teníamos que conformar con verlos pasar y ver quien iba dentro ya que alcanzaban poca velocidad.
Entonces no había tanto periodista como tampoco reporteros, sino el hombre observador que vio como transcurrían los días uno detrás del otro y había que aguántalos de la mejor manera posible. En aquellas fechas los niños que empezaban en parvulitos llevaban la típica pizarra y el pizarrin para escribir en ella, los pizarrines eran de dos clase estaba el duró y el blando. Cuando pasabas al colegio ya utilizabas la libreta y el lápiz como los que hay ahora y también estaba el lápiz del carretero. La libreta corriente valía una peseta rubia y el lápiz solía costar cincuenta céntimos estas monedas de cincuenta céntimos tenían en el centro un orificio circular vacío.
Me acuerdo del maestro que tenia por aquellas fechas el cual decía que los deberes que había que hacer en casa que se hiciesen aunque fuese en papel de estraza este era el que había en la pescaderías para envolver el pescado.
También anotaremos que la mayoría de las cartas se escribían con pluma y al lado el tintero el bolígrafo vendría más tarde, y jubilarían a la pluma y al tintero
Por aquellas fechas eran muy pocos niños de la gente trabajadora que llegaba a los catorce años en la escuela, pues en cuanto podían empezaban a trabajar en el campo o con los albañiles, había otro recurso muy peculiar y era mándalos al seminario para que fueran sacerdote, pero de estos niños hubo un porcentaje bastante elevado que no llego a ordenarse pero si cogieron cultura para luego que vino el desarrollo industrial poderse colocar y bien en las fabricas.
La vida de los pueblos apenas prosperaban seguían utilizando las artes que utilizaron sus abuelos de aquí el dicho que reza "en la Mancha hay nueve meses de invierno y tres de infierno ", Y es que los inviernos se prolongaban hasta la siega que es cuando el jornalero ganaba unos cuantos reales para pasar el invierno.
Los muchachos trabajaban en lo que les salía, otros se ajustaban de zagales o bien de pastores o de labradores en los demás sitios había pocas plazas vacantes y eran como siempre para aquellos que tenia una buena recomendación, esto de las recomendaciones nos es de antes en la actualidad sigue existiendo, que a igual capacidad la plaza es para el recomendado, aunque en la actualidad se goza de más preparación las cosas se han ido desarrollando y siguen el mismo camino.
La diversión para la juventud eran más bien pocas, era ir a la taberna a cantar y por la tarde si tenias para la entrada ibas al cine, a ver una película de las de antes que hoy son clásicos pero que nadie las ve, si no es para hacer un estudio. La Mancha es muy amplia pues esta dividida en cuatro provincia: Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.
En mi niñez no había aparatos de radio, que estos vinieron después, tampoco había lavadoras ni lava platos y el aguas estaba racionada y solían darla por barrios ya que el agua venia por la red a las casas en esto éramos punteros si nos comparábamos con los pueblos vecinos.
Ya no hablemos del automóvil que por haber había tres y estos estaban en manos de las casas de los señores del pueblo, los demás nos teníamos que conformar con verlos pasar y ver quien iba dentro ya que alcanzaban poca velocidad.
Entonces no había tanto periodista como tampoco reporteros, sino el hombre observador que vio como transcurrían los días uno detrás del otro y había que aguántalos de la mejor manera posible. En aquellas fechas los niños que empezaban en parvulitos llevaban la típica pizarra y el pizarrin para escribir en ella, los pizarrines eran de dos clase estaba el duró y el blando. Cuando pasabas al colegio ya utilizabas la libreta y el lápiz como los que hay ahora y también estaba el lápiz del carretero. La libreta corriente valía una peseta rubia y el lápiz solía costar cincuenta céntimos estas monedas de cincuenta céntimos tenían en el centro un orificio circular vacío.
Me acuerdo del maestro que tenia por aquellas fechas el cual decía que los deberes que había que hacer en casa que se hiciesen aunque fuese en papel de estraza este era el que había en la pescaderías para envolver el pescado.
También anotaremos que la mayoría de las cartas se escribían con pluma y al lado el tintero el bolígrafo vendría más tarde, y jubilarían a la pluma y al tintero
Por aquellas fechas eran muy pocos niños de la gente trabajadora que llegaba a los catorce años en la escuela, pues en cuanto podían empezaban a trabajar en el campo o con los albañiles, había otro recurso muy peculiar y era mándalos al seminario para que fueran sacerdote, pero de estos niños hubo un porcentaje bastante elevado que no llego a ordenarse pero si cogieron cultura para luego que vino el desarrollo industrial poderse colocar y bien en las fabricas.
La vida de los pueblos apenas prosperaban seguían utilizando las artes que utilizaron sus abuelos de aquí el dicho que reza "en la Mancha hay nueve meses de invierno y tres de infierno ", Y es que los inviernos se prolongaban hasta la siega que es cuando el jornalero ganaba unos cuantos reales para pasar el invierno.
Los muchachos trabajaban en lo que les salía, otros se ajustaban de zagales o bien de pastores o de labradores en los demás sitios había pocas plazas vacantes y eran como siempre para aquellos que tenia una buena recomendación, esto de las recomendaciones nos es de antes en la actualidad sigue existiendo, que a igual capacidad la plaza es para el recomendado, aunque en la actualidad se goza de más preparación las cosas se han ido desarrollando y siguen el mismo camino.
La diversión para la juventud eran más bien pocas, era ir a la taberna a cantar y por la tarde si tenias para la entrada ibas al cine, a ver una película de las de antes que hoy son clásicos pero que nadie las ve, si no es para hacer un estudio. La Mancha es muy amplia pues esta dividida en cuatro provincia: Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.