FORO DE BELMONTE DE CUENCA
La memoria
Es curioso como los hombres recorren sus vidas mediante la facultad de su memoria, algunas personas no se cansa de ejercitar esta facultad que tenemos todos, y si no la hemos perdido, porque se puede perder por enfermedad.
La memoria requiere un ejercicio constante para desarrollarla y no hay otra forma de aumentarla que ejercitándola, vemos que algunas veces queremos traer al presente alguna persona que tenemos en mente y no recordamos su nombre, pero le ponemos cara y la manera de recordarla la hemos perdido si esta en nuestra memoria se lo encomendamos al olvido, y este cuando menos lo esperamos nos trae la cosa que le hemos puesto cara y no nos acordamos de su nombre, pero esto tiene que estar en nuestra memoria.
Todas las personas recordamos los años de nuestra niñez con bastante nitidez, porque en aquellas fechas el disco duro estaba en blanco y las cosas que nos ocurrían se grababan en el con bastante sencillez en la medida que hemos ido creciendo el disco duro se ha ido llenando y si no aumentamos su capacidad le costara más de grabar las vivencias que tengamos.
Acordémonos de aquellos años por estas fechas cuando salíamos al campo y no podíamos empezar a arar del hielo que había en la tierra y luego pasado un tiempo se iba el solito, por estas fechas ya estábamos preparando el equipaje por que nos habían dicho que estábamos apunto de ingresar en el servicio militar, entonces ir al servicio militar era una oportunidad que tenían todos los jóvenes que vivían en los pueblos de salir de el por primera vez.
El servicio militar también te ayudaba a conocer a otros jóvenes venidos de otras partes de la piel de toro, y esto te hacia más persona y a comprender mejor al otro, y sobre todo arreglarte las cosas por ti solo, el campamento solía ser duro porque era el tiempo de hacer la instrucción, pero luego por la tarde podías ir a la cantina y comerte un bocadillo de sardinas con un vaso de vino.
Recordamos a nuestro padres y abuelos como comentaban el periodo militar y como lo vivieron porque entonces duraba tres años, cuando nosotros lo hicimos ya lo habían rebajado a dieciocho meses.
La memoria
Es curioso como los hombres recorren sus vidas mediante la facultad de su memoria, algunas personas no se cansa de ejercitar esta facultad que tenemos todos, y si no la hemos perdido, porque se puede perder por enfermedad.
La memoria requiere un ejercicio constante para desarrollarla y no hay otra forma de aumentarla que ejercitándola, vemos que algunas veces queremos traer al presente alguna persona que tenemos en mente y no recordamos su nombre, pero le ponemos cara y la manera de recordarla la hemos perdido si esta en nuestra memoria se lo encomendamos al olvido, y este cuando menos lo esperamos nos trae la cosa que le hemos puesto cara y no nos acordamos de su nombre, pero esto tiene que estar en nuestra memoria.
Todas las personas recordamos los años de nuestra niñez con bastante nitidez, porque en aquellas fechas el disco duro estaba en blanco y las cosas que nos ocurrían se grababan en el con bastante sencillez en la medida que hemos ido creciendo el disco duro se ha ido llenando y si no aumentamos su capacidad le costara más de grabar las vivencias que tengamos.
Acordémonos de aquellos años por estas fechas cuando salíamos al campo y no podíamos empezar a arar del hielo que había en la tierra y luego pasado un tiempo se iba el solito, por estas fechas ya estábamos preparando el equipaje por que nos habían dicho que estábamos apunto de ingresar en el servicio militar, entonces ir al servicio militar era una oportunidad que tenían todos los jóvenes que vivían en los pueblos de salir de el por primera vez.
El servicio militar también te ayudaba a conocer a otros jóvenes venidos de otras partes de la piel de toro, y esto te hacia más persona y a comprender mejor al otro, y sobre todo arreglarte las cosas por ti solo, el campamento solía ser duro porque era el tiempo de hacer la instrucción, pero luego por la tarde podías ir a la cantina y comerte un bocadillo de sardinas con un vaso de vino.
Recordamos a nuestro padres y abuelos como comentaban el periodo militar y como lo vivieron porque entonces duraba tres años, cuando nosotros lo hicimos ya lo habían rebajado a dieciocho meses.