Y así, decir que compró heredamiento y que plantó viña del sudor de su mano, es avisarle que del ser casera, que se le pide, su proprio punto es no parar hasta esto, que es, no sólo bastecer a su casa, sino también adelantar su hacienda; no sólo hacer que lo que está dentro de sus puertas esté bien proveído, sino hacer también que se acrecienten en número los bienes y posesiones de fuera.