BELMONTE: Mas dejando esto aquí, averigüemos ahora y veamos -que...

Mas dejando esto aquí, averigüemos ahora y veamos -que ya el tiempo lo pide- qué hizo Cristo para poner el reino de nuestras almas en paz, y por dónde es llamado príncipe de ella. Que decir que es príncipe de esta obra, es decir no sólo que Él la hace, mas que es sólo Él que la puede hacer, y que es el que se aventaja entre todos aquellos que han pretendido el hacer este bien, lo cual ciertamente han pretendido muchos, pero no les ha sucedido a ninguno. Y así hemos de asentar por muy ciertas dos cosas: una, que la religión o la policía o la doctrina o maestría que no engendra en nuestras almas paz y composición de afectos y de costumbres, no es Cristo ni religión suya por ninguna manera; porque, como sigue la luz al sol, así este beneficio acompaña a Cristo siempre, y es infalible señal de su virtud y eficacia.