BELMONTE: Leyenda...

Leyenda

La ficción con la realidad carece de credibilidad esta es una nota del autor:

Corría el año 1528 y por estas fechas el emperador se hallaba pletórico de salud y quiso dar una montería a la flor de la nobleza de los virreinatos españoles y portugueses para celebrar la venida al mundo de su hijo el príncipe Felipe y el lugar escogido fue las dehesas y los montes de Extremadura donde la caza era abundante sobre todo de ciervos.

El emperador Carlos V fue un buen jinete en su juventud y hay que decir que casi todo su reinado se lo paso a lomos de caballo, pues no salía de una guerra y ya estaba metido en otra, la vida familiar le fue escasa eso que estuvo casado con la princesa portuguesa Isabel una de la mujeres más bella de la historia, cuando enviudo nunca más volvió a casarse.

Aquel día y a pesar del frio hacia un día radiante y el sol brillaba en el cielo porque no había ni una nube, pues la montería seguía su curso y el buen día colaboraba a que fuera todo un éxito desde que empezó hasta su término.

Pero era ya caída la tarde y el sol estaba ocultándose en el horizonte, y en aquel preciso momento el emperador hirió de muerte a un garañón y fuerte ciervo macho y lo fue persiguiendo sin darse cuenta que se alejaba del conjunto de su séquito, y no paró hasta ver como se desplomaba muerto el ciervo a la vera del camino por donde venia un labriego con su burro de podar el pedazo de viña que poseía.

El emperador Carlos V, espero a que llegara el labriego a su altura para hacerle unas preguntas y cuando lo tuvo en frente el emperador le dijo: “Buen hombre decidme por vuestro honor y hora cuantos reyes habéis conocido, y cuál de ellos fue el mejor y cual fue el peor a juicio vuestro”, el labriego después de reflexionar unos segundo respondió, y le dijo por mi edad avanza he conocido seis reyes “ de niño conocí al rey Enrique III, ya mozo conocí a su hijo don Juan II, luego al hijo de Este Enrique IV, luego conocí a don Fernando el Católico, a su Yerno Felipe I el hermoso y ahora a mi vejez a este Carlos que ahora tenemos; y según vosotros “Cual fue el mejor de ellos y cuál es el peor de todos”. El mejor de todos sin que haya dudas fue el rey don Fernando II el Católico y el peor de todos es este Carlos que ahora tenemos y que casi nunca está en España “pues decís verdad buen hombre yo soy ese Calos desde ahora en adelante tomare buena nota de lo que me habéis dicho. Coged el ciervo y llevároslo como regalo”, entonces llego el séquito del emperador y dos caballeros descabalgaron para poner el ciervo encima del burro para que el labriego se lo llevase.

Y aquí lo dejo