BELMONTE: EL PICADOR...

EL PICADOR

No hay Dios se decía
Aquel hombre rudo
Pero a Dios maldecía
Al comer algo crudo.

Se Mofaba del amigo
Que a Dios le rezaba
Y oía misa en domingo
Porque a él le gustaba.

No era ningún beato
Que de la mina salía
Negro como su gato
Sin ninguna rebeldía.

A destajo trabajaba
Porque no tenia padre
Y su sueldo entregaba
A su querida madre.

Pues sacaba adelante
A sus cinco hermanos
Con miras de valiente
Y callos en las manos.

Forjo su personalidad
En su fe, y su razonar
Busco responsabilidad
Aprendiendo a dialogar.

Al amigo supo convencer
Con el ejemplo de su vida
Siendo un volver amanecer
Donde se ve claro la ida.

Del poeta de Belmonte