Y así dice que en el día de su poderío (que llama así el reino descubierto de
Cristo, cuando, vencido todo lo contrario, y como deshecha con los rayos de su luz toda la
niebla enemiga, que ahora se le opone, viniere en el último tiempo y en la regeneración de las cosas, como puro sol, a resplandecer solo, claro y poderoso en el mundo), pues en este su día, cuando Él, y lo apurado y escogido de sus vasallos, resplandecerá solamente, quedando los demás sepultados en oscuridad y tinieblas, en este tiempo
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