Si aquesto postrero es lo que les parece mucho en aquesta doctrina, no tiene razón, ni en tener otro ningún gasto por más suyo ni por más apacible y gustoso ni en pensar que se vende en la
tienda cosa que, comprada, las hermosee más que estas
compras. Porque aquello pasa en el aire, y el bien y honra y contento, juntamente con el buen nombre, que por esta otra
vía se adquiere, como tiene raíces en la virtud, es duradero y perpetuo.