Por manera que a los demás títulos que, siguiendo esta doctrina de Dios, habemos dado a la buena mujer, añadimos agora éste: que sea adelantadora de su hacienda, no como título diferente de los primeros, sino como cosa que se sigue dellos, y que declara la fuerza de los pasados, y lo que pueden, y el hasta dónde han de llegar.