Fray Luis de
León, supo lo costoso que era tener un buen
amigo, pero vio todavía más difícil el conservarlo, por tal motivo el siempre antes de pedir nada a los
amigos, busco el apoyo de su conciencia, para ser condenado o ser absuelto de cualquier cosa que se le imputara por el tribunal de la
Santa Inquisición, la cual miro con lupa los escritos del maestro.