Hola foreros de Alconchel, este mes de agosto voy a procurar enviaros cada día un trozo de la obra de un gran escritor, al final de todos los días os revelaré su nombre, espero que os guste este tipo de literatura.
LAS SONAMBULAS
En mi ciudad natal vivían una mujer y su hija, que caminaban dormidas.
Una ncohe, mientras el silencio envolvía al mundo,
la mujer y su hija caminaron dormidas hasta que se reunieron en
el jardín envuelto en un velo de niebla.
Y la madre habló primero:
! Al fín! -dijo-! Al fín puedo decírtelo, mi enemiga!
! A tí, que destrozaste mi juventud, y que has vivido edificando tu
vida en las ruinas de la mía!! Tengo deseos de matarte!
Luego, la hija habló, en estos terminos:
! Oh mujer odiosa, egoísta y vieja! Te interpones entre mi liberrimo ego y yo
Quisiera que mi vida fuera un eco de tu propia vida marchita. Desearías que estuviera muerta.
En aquel instante cantó el gallo, y ambas mujeres despertaron.
¿Eres tú tesoro? dijo la madre amablemente.
Sí, soy yo, madre querida- respondio la hija con la misma amabilidad,
Un saludo.............. hasta mañana, siguiente entrega
LAS SONAMBULAS
En mi ciudad natal vivían una mujer y su hija, que caminaban dormidas.
Una ncohe, mientras el silencio envolvía al mundo,
la mujer y su hija caminaron dormidas hasta que se reunieron en
el jardín envuelto en un velo de niebla.
Y la madre habló primero:
! Al fín! -dijo-! Al fín puedo decírtelo, mi enemiga!
! A tí, que destrozaste mi juventud, y que has vivido edificando tu
vida en las ruinas de la mía!! Tengo deseos de matarte!
Luego, la hija habló, en estos terminos:
! Oh mujer odiosa, egoísta y vieja! Te interpones entre mi liberrimo ego y yo
Quisiera que mi vida fuera un eco de tu propia vida marchita. Desearías que estuviera muerta.
En aquel instante cantó el gallo, y ambas mujeres despertaron.
¿Eres tú tesoro? dijo la madre amablemente.
Sí, soy yo, madre querida- respondio la hija con la misma amabilidad,
Un saludo.............. hasta mañana, siguiente entrega