¿Qué come un panda gigante y por qué pasa tanto tiempo alimentándose?
La alimentación del panda es una de sus características más sorprendentes. Aunque pertenece a la familia de los osos, su dieta se basa casi por completo en el bambú. Esta planta representa alrededor del 99 % de su alimentación.
El bambú no destaca por su elevado aporte energético. Por eso, el panda necesita consumir grandes cantidades para cubrir sus necesidades. Puede dedicar entre 10 y 16 horas al día a buscar y comer alimento. Puede ingerir hasta 18 kilos diarios de bambú.
Para sujetar los tallos con mayor facilidad, cuenta con una adaptación anatómica muy particular: un hueso de la muñeca agrandado que funciona como una especie de pulgar. Gracias a él, puede agarrar el bambú y manipularlo mientras come.
Su dieta, sin embargo, no es absolutamente exclusiva. En ocasiones consume otros alimentos, como huevos o pequeños animales. Aun así, el bambú domina su alimentación y condiciona buena parte de su forma de vida.
Esta dependencia también lo hace vulnerable a los cambios ambientales. Si desaparecen los bosques de bambú o las poblaciones quedan aisladas de las zonas donde crece, encontrar alimento suficiente puede resultar mucho más difícil.
La alimentación del panda es una de sus características más sorprendentes. Aunque pertenece a la familia de los osos, su dieta se basa casi por completo en el bambú. Esta planta representa alrededor del 99 % de su alimentación.
El bambú no destaca por su elevado aporte energético. Por eso, el panda necesita consumir grandes cantidades para cubrir sus necesidades. Puede dedicar entre 10 y 16 horas al día a buscar y comer alimento. Puede ingerir hasta 18 kilos diarios de bambú.
Para sujetar los tallos con mayor facilidad, cuenta con una adaptación anatómica muy particular: un hueso de la muñeca agrandado que funciona como una especie de pulgar. Gracias a él, puede agarrar el bambú y manipularlo mientras come.
Su dieta, sin embargo, no es absolutamente exclusiva. En ocasiones consume otros alimentos, como huevos o pequeños animales. Aun así, el bambú domina su alimentación y condiciona buena parte de su forma de vida.
Esta dependencia también lo hace vulnerable a los cambios ambientales. Si desaparecen los bosques de bambú o las poblaciones quedan aisladas de las zonas donde crece, encontrar alimento suficiente puede resultar mucho más difícil.