7. Aplicar frío y calor
El uso de apósitos fríos, o las duchas con agua fría, pueden reducir la inflamación, mientras que el calor seco puede relajar los músculos y aumentar el flujo sanguíneo en la articulación afectada.
El uso de apósitos fríos, o las duchas con agua fría, pueden reducir la inflamación, mientras que el calor seco puede relajar los músculos y aumentar el flujo sanguíneo en la articulación afectada.