4. Conjuntivitis
Es una inflamación de la conjuntiva, una membrana transparente que recubre el párpado y el globo ocular. Su causa más frecuente es una infección producida por una bacteria o un virus. Si nos tocamos los ojos con las manos al salir de la piscina, podemos transmitir los patógenos del agua directamente al ojo.
La conjuntivitis también puede deberse a una irritación. Por ejemplo, el cloro del agua puede inflamar la conjuntiva.
Sus síntomas incluyen ojo rojo, escozor y picazón, sensación arenosa, lagrimeo... En el caso de ser una irritación, puede eliminarse limpiando el ojo con suero fisiológico. En cambio, si es por una infección, hay que acudir al oculista.
Es una inflamación de la conjuntiva, una membrana transparente que recubre el párpado y el globo ocular. Su causa más frecuente es una infección producida por una bacteria o un virus. Si nos tocamos los ojos con las manos al salir de la piscina, podemos transmitir los patógenos del agua directamente al ojo.
La conjuntivitis también puede deberse a una irritación. Por ejemplo, el cloro del agua puede inflamar la conjuntiva.
Sus síntomas incluyen ojo rojo, escozor y picazón, sensación arenosa, lagrimeo... En el caso de ser una irritación, puede eliminarse limpiando el ojo con suero fisiológico. En cambio, si es por una infección, hay que acudir al oculista.