ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: ¿Por qué a mí?...

¿Por qué a mí?

Existen factores de riesgo; por ejemplo, las mujeres tienen más probabilidades porque el embarazo, el parto, la menopausia y su propia anatomía las hace más proclives a la incontinencia. También la edad conduce a que los músculos de la vejiga y la uretra se deterioren. Los antecedentes familiares pesan sobre el número de afectados, y algunas enfermedades y el sobrepeso se asocian con una mayor prevalencia.

Las causas de la incontinencia pueden ser muchas: neurológicas, musculares, nerviosas, por diabetes, tras un largo reposo en cama, por obesidad, por un prolapso pélvico... Si es algo pasajero, también puede deberse a infecciones urinarias o vaginales, a un fuerte estreñimiento o a determinados medicamentos (diuréticos, antihistamínicos, antidepresivos...). Pero cuando la falta de control persiste, la causa puede estar en la debilidad de los músculos de la vejiga, daño en los nervios que la controlan y también, en el caso de los hombres, en una próstata agrandada. En las personas de mucha edad, la incontinencia suele estar asociada al deterioro cognitivo.

El urólogo o, en el caso de las mujeres, el ginecólogo hará un examen físico, realizará un historial completo y, con algunas otras pruebas complementarias, como análisis de orina y sangre, registro y estudio del vaciado de vejiga, etc., podrá determinar la causa y decidir el tratamiento.

Los expertos de TK Home Solutions nos muestran algunos métodos para tratar de acabar con la incontinencia