Lema 2026 en el Día Mundial del Paludismo
Con motivo del Día Mundial del Paludismo 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado la campaña "Decididos a acabar con el paludismo: ahora podemos, ahora debemos", un mensaje que combina urgencia y oportunidad en un momento clave para la salud global.
La ciencia avanza a un ritmo sin precedentes y, por primera vez, poner fin al paludismo se perfila como una meta realista. La investigación impulsa nuevas vacunas, tratamientos más eficaces y herramientas innovadoras de control, junto a tecnologías pioneras como la modificación genética de mosquitos o las inyecciones de acción prolongada.
Los avances ya se traducen en resultados concretos. Actualmente, 25 países están distribuyendo vacunas contra el paludismo, con el objetivo de proteger cada año a unos diez millones de niños. A ello se suma la expansión de medidas preventivas más eficaces.
El mensaje es claro: nunca antes el mundo había estado tan cerca de acabar con el paludismo, pero aprovechar esta oportunidad dependerá de la capacidad colectiva para sostener y ampliar los esfuerzos actuales, proteger vidas en el presente y garantizar un futuro libre de esta enfermedad.
Con motivo del Día Mundial del Paludismo 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado la campaña "Decididos a acabar con el paludismo: ahora podemos, ahora debemos", un mensaje que combina urgencia y oportunidad en un momento clave para la salud global.
La ciencia avanza a un ritmo sin precedentes y, por primera vez, poner fin al paludismo se perfila como una meta realista. La investigación impulsa nuevas vacunas, tratamientos más eficaces y herramientas innovadoras de control, junto a tecnologías pioneras como la modificación genética de mosquitos o las inyecciones de acción prolongada.
Los avances ya se traducen en resultados concretos. Actualmente, 25 países están distribuyendo vacunas contra el paludismo, con el objetivo de proteger cada año a unos diez millones de niños. A ello se suma la expansión de medidas preventivas más eficaces.
El mensaje es claro: nunca antes el mundo había estado tan cerca de acabar con el paludismo, pero aprovechar esta oportunidad dependerá de la capacidad colectiva para sostener y ampliar los esfuerzos actuales, proteger vidas en el presente y garantizar un futuro libre de esta enfermedad.