5. El peligro de las garrapatas y pulgas
Estos pequeños animalitos son especialmente abundantes y especialmente molestos no solo para las mascotas, también para las personas. Una recomendación básica si se pasea por campos con hierba o matojos altos es no hacerlo con pantalón corto, el salto de la garrapata a la pierna apenas se nota hasta que ya es un poco tarde. El problema con las mascotas es que no llevan pantalones y sus patas son especialmente atractivas para las garrapatas, lo único bueno es que son fácilmente visibles.
Si nuestra mascota tiene una garrapata, conviene hacer una extracción rápida e indolora. Con guantes y un par de pinzas, hay que agarrar la garrapata lo más cerca posible de la piel de la mascota, tirar hacia arriba con un movimiento rápido y quitarla completamente, desinfectar el sitio de la mordedura y todas las herramientas que estuvieron en contacto con la garrapata. Hay que supervisar la zona de la picadura, si todavía está inflamada después de una semana, hay que llevar a la mascota al veterinario para que la examine.
Otro peligro son las pulgas, aunque afortunadamente, existe una amplia gama de productos de control de pulgas de última generación que son efectivos y seguros. Hay que tener en cuenta que ciertos productos se pueden usar en perros y no en gatos. Los collares antipulgas han regresado en los últimos años y brindan una protección conveniente y duradera. También existen medicamentos especiales para pulgas y garrapatas, lo mejor es consultar al veterinario qué es lo más conveniente para nuestra mascota.
Estos pequeños animalitos son especialmente abundantes y especialmente molestos no solo para las mascotas, también para las personas. Una recomendación básica si se pasea por campos con hierba o matojos altos es no hacerlo con pantalón corto, el salto de la garrapata a la pierna apenas se nota hasta que ya es un poco tarde. El problema con las mascotas es que no llevan pantalones y sus patas son especialmente atractivas para las garrapatas, lo único bueno es que son fácilmente visibles.
Si nuestra mascota tiene una garrapata, conviene hacer una extracción rápida e indolora. Con guantes y un par de pinzas, hay que agarrar la garrapata lo más cerca posible de la piel de la mascota, tirar hacia arriba con un movimiento rápido y quitarla completamente, desinfectar el sitio de la mordedura y todas las herramientas que estuvieron en contacto con la garrapata. Hay que supervisar la zona de la picadura, si todavía está inflamada después de una semana, hay que llevar a la mascota al veterinario para que la examine.
Otro peligro son las pulgas, aunque afortunadamente, existe una amplia gama de productos de control de pulgas de última generación que son efectivos y seguros. Hay que tener en cuenta que ciertos productos se pueden usar en perros y no en gatos. Los collares antipulgas han regresado en los últimos años y brindan una protección conveniente y duradera. También existen medicamentos especiales para pulgas y garrapatas, lo mejor es consultar al veterinario qué es lo más conveniente para nuestra mascota.