Andragogía
Si hay una carta que simboliza la sabiduría acumulada en el tarot, esa sería El Ermitaño.
Representa la experiencia, la reflexión y el conocimiento que se adquiere a lo largo del tiempo. Y curiosamente, esta imagen encaja muy bien con una de las teorías más importantes sobre aprendizaje adulto: la andragogía.
Durante décadas, cuando se hablaba de aprendizaje se pensaba principalmente en pedagogía. Sin embargo, los adultos aprenden de forma diferente a los niños.
El concepto de andragogía fue desarrollado por Malcolm Knowles en los años setenta para explicar cómo aprenden las personas adultas y cuáles son los principios que hacen que ese aprendizaje sea realmente efectivo.
Entre sus características principales encontramos algunas claves muy interesantes:
● Autonomía: los adultos prefieren tomar decisiones sobre su propio proceso de aprendizaje. Quieren elegir qué aprender, cómo hacerlo y en qué momento.
● Experiencia previa: cada nuevo conocimiento se conecta con experiencias acumuladas a lo largo de la vida profesional.
● Enfoque práctico: el aprendizaje resulta más significativo cuando se puede aplicar inmediatamente a situaciones reales.
● Motivación intrínseca: las personas adultas aprenden mejor cuando entienden claramente el valor y el propósito de lo que están aprendiendo.
● Orientación a problemas: los retos reales son uno de los motores más potentes del aprendizaje adulto.
Cuando las organizaciones comprenden estos principios, el aprendizaje deja de ser un proceso impuesto y se convierte en una experiencia relevante y significativa para las personas.
Si hay una carta que simboliza la sabiduría acumulada en el tarot, esa sería El Ermitaño.
Representa la experiencia, la reflexión y el conocimiento que se adquiere a lo largo del tiempo. Y curiosamente, esta imagen encaja muy bien con una de las teorías más importantes sobre aprendizaje adulto: la andragogía.
Durante décadas, cuando se hablaba de aprendizaje se pensaba principalmente en pedagogía. Sin embargo, los adultos aprenden de forma diferente a los niños.
El concepto de andragogía fue desarrollado por Malcolm Knowles en los años setenta para explicar cómo aprenden las personas adultas y cuáles son los principios que hacen que ese aprendizaje sea realmente efectivo.
Entre sus características principales encontramos algunas claves muy interesantes:
● Autonomía: los adultos prefieren tomar decisiones sobre su propio proceso de aprendizaje. Quieren elegir qué aprender, cómo hacerlo y en qué momento.
● Experiencia previa: cada nuevo conocimiento se conecta con experiencias acumuladas a lo largo de la vida profesional.
● Enfoque práctico: el aprendizaje resulta más significativo cuando se puede aplicar inmediatamente a situaciones reales.
● Motivación intrínseca: las personas adultas aprenden mejor cuando entienden claramente el valor y el propósito de lo que están aprendiendo.
● Orientación a problemas: los retos reales son uno de los motores más potentes del aprendizaje adulto.
Cuando las organizaciones comprenden estos principios, el aprendizaje deja de ser un proceso impuesto y se convierte en una experiencia relevante y significativa para las personas.