¿Cómo funciona el sistema de observación?
La Vigilancia Meteorológica Mundial de la OMM fue fundada en 1963. Esta iniciativa tiene la misma sigla en inglés que la World Wide Web (WWW), y aunque no es tan conocida como el sistema de visualización de páginas en Internet, podría decirse que es igual de importante.
Todos los días, miles de estaciones terrestres de observación, boyas oceánicas, buques, aeronaves y satélites recopilan millones de observaciones en todo el mundo en el marco del Sistema Mundial Integrado de Observación de la OMM (WIGOS). Las observaciones y los datos se ponen en común a través del Sistema de Información de la OMM (WIS) y alimentan el Sistema Integrado de Proceso y Predicción de la OMM (WIPPS), que se encarga de generar productos y servicios para uso operativo.
En paralelo, la red de la Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG) monitorea las concentraciones de gases de efecto invernadero y de los contaminantes más habituales, así como el estado de la capa de ozono que protege el planeta.
Por su parte, el Sistema Mundial de Observación del Clima (GCOS) brinda una perspectiva a largo plazo de la evolución de los principales indicadores climáticos que pone de manifiesto el estado del planeta.
Pero todo esto es mucho más que una serie de títulos y acrónimos.
Gracias a esta combinación inigualable de conocimientos especializados de expertos, innovación tecnológica y colaboración mundial, miles de millones de personas disponen de pronósticos fiables y oportunos.
La Vigilancia Meteorológica Mundial de la OMM fue fundada en 1963. Esta iniciativa tiene la misma sigla en inglés que la World Wide Web (WWW), y aunque no es tan conocida como el sistema de visualización de páginas en Internet, podría decirse que es igual de importante.
Todos los días, miles de estaciones terrestres de observación, boyas oceánicas, buques, aeronaves y satélites recopilan millones de observaciones en todo el mundo en el marco del Sistema Mundial Integrado de Observación de la OMM (WIGOS). Las observaciones y los datos se ponen en común a través del Sistema de Información de la OMM (WIS) y alimentan el Sistema Integrado de Proceso y Predicción de la OMM (WIPPS), que se encarga de generar productos y servicios para uso operativo.
En paralelo, la red de la Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG) monitorea las concentraciones de gases de efecto invernadero y de los contaminantes más habituales, así como el estado de la capa de ozono que protege el planeta.
Por su parte, el Sistema Mundial de Observación del Clima (GCOS) brinda una perspectiva a largo plazo de la evolución de los principales indicadores climáticos que pone de manifiesto el estado del planeta.
Pero todo esto es mucho más que una serie de títulos y acrónimos.
Gracias a esta combinación inigualable de conocimientos especializados de expertos, innovación tecnológica y colaboración mundial, miles de millones de personas disponen de pronósticos fiables y oportunos.