Precisamente por estos dos viajes y las lipoproteínas implicadas debemos hablar de dos tipos de colesterol:
1. Malo o LDL
Es el que se une a las partículas LDL para viajar hacia los órganos. Cuando hay tanto en el organismo que las células no pueden absorberlo todo, el sobrante se deposita en las paredes de las arterias. Si esto ocurre, se origina la aterosclerosis, un estrechamiento de las arterias producido por la acumulación de placas de grasa. Se dificulta el paso de la sangre, que no puede llegar a los órganos. Con ello, se incrementa el riesgo de sufrir un infarto o un ictus.
1. Malo o LDL
Es el que se une a las partículas LDL para viajar hacia los órganos. Cuando hay tanto en el organismo que las células no pueden absorberlo todo, el sobrante se deposita en las paredes de las arterias. Si esto ocurre, se origina la aterosclerosis, un estrechamiento de las arterias producido por la acumulación de placas de grasa. Se dificulta el paso de la sangre, que no puede llegar a los órganos. Con ello, se incrementa el riesgo de sufrir un infarto o un ictus.