ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: -No te preocupes de eso, solucionaré ese asunto también....
-No te preocupes de eso, solucionaré ese asunto también. ¡Paz y bendiciones sean contigo! Y dicho esto se desvaneció del centro de la fuente que continuó tintineando dentro del estanque de mármol, bañado en la luz de la luna.