El matrimonio vivía al lado de un hermoso jardín rodeado de un muro muy alto. El jardín era de una bruja malvada; nunca se había atrevido nadie a entrar en él, por temor a que la bruja los hechizara. Una ventana de la casa del matrimonio daba al jardín. La mujer solía asomarse para contemplar las maravillosas hierbas y árboles de la bruja con flores de poderes mágicos.