“ ¿A dónde vas, querido oso?”, Preguntó Rosa Blanca. “Tengo que ir a mi cueva y proteger mi tesoro de los gnomos malvados. En invierno, cuando la tierra se congela y se cubre de nieve, se ven obligados a permanecer encerrados en sus escondites, porque no pueden cavar a través de la tierra helada; pero ahora, cuando el sol descongela la tierra y desaparece la nieve, pueden escavar y salir al exterior para robar todo lo que encuentran. Lo roban todo y se lo guardan en profundas cuevas, donde es imposible de recuperar”.