Asombrado, Miguel la miró, boquiabierto, y se cayó de la cama. Allí mismo, en su cuarto, estaba la bici en tamaño natural... y la chica del póster en carne y hueso.
— ¿Quién eres tú? —preguntó Miguel, hecho un lío.
—Me llamo Tina y soy una ciclista del espacio.
¡Vamos a dar una vuelta!
— ¿Quién eres tú? —preguntó Miguel, hecho un lío.
—Me llamo Tina y soy una ciclista del espacio.
¡Vamos a dar una vuelta!