ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: El rey que odiaba toda clase de violencia, aquel que...

El rey que odiaba toda clase de violencia, aquel que nunca hubiera querido combatir, fue enterrado en la abadía de Chertsey, hasta que en 1484 Ricardo III autorizó su traslado a Windsor. De Enrique dijo un contemporáneo que “nunca hizo daño conscientemente a nadie”, y que “la rectitud y la justicia rigió su conducta en todos los asuntos públicos”. Una muestra de su carácter y de su sensibilidad, nada medieval, la hallamos aquel día que pasaba de St Albans a Cripplegate y vio expuestos los restos de un hombre que había sido descuartizado por traidor. Con enorme horror y sobresalto, Enrique exclamó:

— ¡Quitadlo! ¡Quitadlo! ¡Que nadie sea tan cruelmente tratado en mi nombre!