En 1455 daba comienzo la Guerra de las Dos Rosas con la batalla de St Albans. Allí se enfrentaron las tropas de la Casa de Lancaster, conducidas por Somerset, contra las del duque de York y su aliado Warwick. Somerset perdió la vida en la batalla y York capturó a Enrique, herido en el cuello por una flecha. Con el rey en su poder, se hizo nombrar Lord Protector de Inglaterra. Era vital para él que Enrique continuara con vida, puesto que York, con escaso apoyo entre la nobleza, no hubiera obtenido la corona, sino que esta habría ido a parar al príncipe Eduardo, de solo dos años. Y, desde luego, el consejo de regencia hubiera estado dominado entonces por la irreductible Margarita.