Enrique VI de Inglaterra (II)
Gloucester era uno de los más firmes partidarios de la continuación de la Guerra de los Cien Años. En 1447 hubo de comparecer ante el Parlamento para responder a una acusación de traición, una medida promovida por sus enemigos: el cardenal Beufort y su sobrino Somerset junto con Suffolk. Gloucester fue recluido en Bury St Edmunds a la espera de que se abriera el proceso, pero el duque fallecía allí al poco tiempo. La causa más probable fue una apoplejía o ataque cardiaco, aunque su muerte desencadenó una serie de rumores según los cuales tanto Beaufort como Suffolk, la reina Margarita de Anjou y el propio Enrique VI lo habían envenenado.
Gloucester era uno de los más firmes partidarios de la continuación de la Guerra de los Cien Años. En 1447 hubo de comparecer ante el Parlamento para responder a una acusación de traición, una medida promovida por sus enemigos: el cardenal Beufort y su sobrino Somerset junto con Suffolk. Gloucester fue recluido en Bury St Edmunds a la espera de que se abriera el proceso, pero el duque fallecía allí al poco tiempo. La causa más probable fue una apoplejía o ataque cardiaco, aunque su muerte desencadenó una serie de rumores según los cuales tanto Beaufort como Suffolk, la reina Margarita de Anjou y el propio Enrique VI lo habían envenenado.