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Pasamos, tanto la abuela, como el nieto, una mañana inolvidable, sobre todo para mí, que como él, por la poca edad que tiene, olvidará, ya me ocuparé de explicarle con pelos y señales cuando se un poquito mayor, cómo se nos caía la baba a los dos. A uno porque como le están saliendo los dientes, y encima lleva chupete, se le cae un poquito de vez en cuando, y a la abuela porque cuando lo ve tan atento a todo, como la boca se le hace agua porque se lo comería con patatas, no se le cae poquito. Se le cae "muchito" y no tiene suficientes Kleenex para limpiarse. ¡Ay, lo que hace el otoño, Dios mío!...
Pasamos, tanto la abuela, como el nieto, una mañana inolvidable, sobre todo para mí, que como él, por la poca edad que tiene, olvidará, ya me ocuparé de explicarle con pelos y señales cuando se un poquito mayor, cómo se nos caía la baba a los dos. A uno porque como le están saliendo los dientes, y encima lleva chupete, se le cae un poquito de vez en cuando, y a la abuela porque cuando lo ve tan atento a todo, como la boca se le hace agua porque se lo comería con patatas, no se le cae poquito. Se le cae "muchito" y no tiene suficientes Kleenex para limpiarse. ¡Ay, lo que hace el otoño, Dios mío!...