Petra M. Pérez-Alonso-Geta, antropóloga y catedrática de Teoría de la Edducación de la Universidad de Valencia, asegura que lo propiamente humano, desde el punto de vista antropológico, es la aspiración inconcreta y universal de felicidad. "El ser humano quiere ser feliz, por encima de cualquier cosa, y cada uno piensa que le hará feliz una cosa, pero cuando la consigue, la da por amortizada y necesita otra forma de ser feliz...
...
Porque nada te da la felicidad para siempre sino momentos concretos de plenitud, ya que la felicidad es un bien individual que se puede conseguir en la medida que se adecúan los deseos a la realidad", explica.
Porque nada te da la felicidad para siempre sino momentos concretos de plenitud, ya que la felicidad es un bien individual que se puede conseguir en la medida que se adecúan los deseos a la realidad", explica.