De LA CIEGA. María José Mujía. (Pequeña Adaptación)
... En mitad de su carrera,
y cuando más luciente era,
de nuestra vida el astro hermoso,
en eclipse tenebroso
por siempre se oscureció.
De nuestra juventud lozana,
la primavera temprana
en otoño se trocó.
Mil placeres alagüeños,
bellos días y risueños,
el porvenir nos pintaba,
y seductor nos mostraba
por un prisma encantador.
Las ilusiones volaron,
y en algún alma quedaron
la amargura y el dolor...
... En mitad de su carrera,
y cuando más luciente era,
de nuestra vida el astro hermoso,
en eclipse tenebroso
por siempre se oscureció.
De nuestra juventud lozana,
la primavera temprana
en otoño se trocó.
Mil placeres alagüeños,
bellos días y risueños,
el porvenir nos pintaba,
y seductor nos mostraba
por un prisma encantador.
Las ilusiones volaron,
y en algún alma quedaron
la amargura y el dolor...